

Marketing Online
Joan Boluda
Todo lo que siempre has querido saber y nunca te has atrevido a preguntar sobre Marketing Online.
Episodes
Mentioned books

Jun 3, 2014 • 23min
13. Mailchimp, la herramienta líder para hacer mailings
Muy buenos días a todos, y bienvenidos a Marketing Online, el podcast en el que se habla sobre el apasionante mundillo del marketing digital, marketing de redes, marketing 2.0, inbound marketing, marketing social, y en definitiva, todo eso que hace cuatro días ni siquiera existía.
Bien, ya sabéis que a medida que vamos avanzando programa a programa, vamos detallando y entrando más en profundidad a los temas que ya hemos tocado. Bien, pues hoy toca hablar de eMail marketing otra vez. Concretamente de Mailchimp, la herramienta líder para hacer mailings. Sí, cierto. Hay muchas otras. Pero actualmente esta es la ganadora. ¡Analizaremos porqué! El objetivo del programa de hoy es que os hagáis una idea de como funciona y que sepáis como utilizarla en vuestra empresa. ¡Allá vamos!
¿Qué es Mailchimp?
Bien, siguiendo mi estrategia de hablar y definir las cosas para que me entienda todo el mundo, diremos que Mailchimp es una web, en la que tu te registras, introduces un listado de contactos, y utilizando los servicios que te ofrece, puedes realizar campañas de mailings de forma fácil y simple. Si no sabes lo que son los mailings, deberías escuchar primero el capítulo número 6, en el que hablamos de eMail marketing. Lo podéis encontrar en boluda.com/podcast. Capítulo seis.
Bien, así pues, el concepto queda claro. Mailchimp es una web que te permite enviar mailings a todos tus contactos. Y además es gratuito si tienes menos de 2.000 contactos, y si envías menos de 12.000 mails cada mes. O sea que perfecto. Algunos os preguntaréis "¿Pero que tiene eso de especial? Yo ya puedo hacer eso". Si os preguntáis eso es que no acabáis de comprender lo que es el eMail marketing, o sea que vamos a explicar todo lo que es capaz de hacer esta herramienta, para que os hagáis una idea.
Empezando con Mailchimp
Bien, lo primero que tenemos que hacer es ir a Mailchimp.com. Una vez ahí nos registramos. Nos pedirá nuestro email y un nombre de usuario. Una vez rellenado recibiremos un correo para confirmar nuestra identidad. Hacéis clic el enlace que hay en ese correo, y a continuación deberemos poner nuestros datos básicos, y darle al botón de guardar, para poder acceder al panel de control.
Muy bien, ahora que no cunda el pánico. La primera vez que se accede a un panel de control nuevo, el tema da un poco de miedo, pero a la que os habituéis será muy fácil. A la izquierda tenemos un menú con opciones, en el que podemos elegir lo que hacer, En función de lo que seleccionemos, el contenido de la derecha irá modificando.
Lo primero, crear una lista de contactos
Lo primero que deberíamos hacer, es crear una lista de contactos. O sea, los destinatarios que van a recibir los mailings que enviemos. Eso lo hacemos seleccionando la opción "lists" del menú, y a continuación "create list". Bien, ahora no vamos a hacer un tutorial de audio de lo que sebe hacer paso a paso, porque no es ni el mejor método ni el objetivo del programa. Pero si que os contaré lo que se puede hacer.
En lo que se refiere a crear esa lista, hay varias opciones para hacerlo. Todo depende de si ya tienes una lista de contactos que quieres importar a Mailchimp, o si no la tienes. Supongamos que si que tienes esa lista de contactos. Un listado de clientes, quizás, o de potenciales clientes. Una opción es agregar esos contactos uno a uno. Como podéis imaginar es una salvajada, porque dependiendo de cuantos tengamos nos podemos tirar dos semanas añadiendo personas.
Otra opción, es la de importarlas de otro sitio. Mailchimp nos da opciones para importar los contactos de prácticamente cualquier sitio. Podemos hacerlo desde una archivo de Excel, desde un archivo de texto o CSV, desde los contactos de nuestro ordenador, desde otras plataformas de CRM, etc. En fin, que hay múltiples formas de hacerlo. Pero no os preocupéis que Mailchimp se encarga de guiaros en todo proceso.
Es importante destacar que cuantos más datos tengas de esos contactos, mejor. O sea, está bien tener el nombre y el email, pero si también tenemos información como apellidos, teléfono, empresa dónde trabaja, etcétera, pues mejor, porque luego también podremos usar esos datos como contaré más adelante.
Otra posibilidad es que no tengáis ese listado de contactos, ya que estáis empezando de cero. O sea que no tenéis ninguna lista que importar. En tal caso, lo que deberéis hacer, es generar un formulario.
Generar un formulario es ni más ni menos que crear un formulario para que la gente que lo rellene, pase a formar parte de tu listado de contactos de Mailchimp. Ese formulario lo puedes insertar en tu web, por ejemplo, para que la gente se registre ahí. Y en caso que no tengas web, no te preocupes, que Mailchimp te dará un enlace en el que haciendo clic te dirigirás a un formulario en su web, en el que también te podrás registrar.
Por cierto, si a estas alturas aún no tienes web, háztelo mirar, porque es un tema básico en el marketing online. Si quieres, ponte en contacto conmigo y lo hablamos. Recordad, boluda.com/contactar.
Ok, sigamos pues. El caso es que ahora ya tienes tus contactos en Mailchimp, o en su caso, un formulario creado para empezar a añadir contactos. Sea lo que sea, ya puedes pasar al siguiente paso, que es crear una campaña.
Crear una campaña con Mailchimp
Las campañas no son otra cosa que el mail que vas a enviar. Le llaman campaña, en Mailchimp lo veréis como "campaign", pero en definitiva es eso. El mail que envías. Así pues, para crear ese mail vamos a ir a la primera opción del menú, y seleccionaremos "create campaign", muy simple.
Lo primero que nos preguntará, es que tipo de campaña queremos, y os da cuatro opciones. Que no cunda el pánico. Ahora os traduzco e interpreto lo que quiere decir cada opción. La primera es una campaña normal. O sea, el típico newsletter o boletín que nos suele llegar de algunas empresas. Si eso es lo que queremos hacer, esa es nuestra opción.
La segunda opción es la de enviar un email de texto. Esto quiere decir que en lugar de llegar un mail con colorines, imágenes y formato, como podría ser el caso de un boletín o newsletter, mandaremos un correo normal y corriente, sólo de texto. Ojo con esta opción, porque es muy buena. Y os explico porqué: Estamos tan acostumbrados a relacionar los newsletters, los boletines, con propaganda, que cuando nos llega uno no le damos demasiado importancia. En cambio, si lo que enviamos es un correo normal de texto, eso cambia, porque al tener un aspecto tan normal, como de correo típico que alguien te manda personalmente, suelen tener un índice de apertura mucho más alto.
La tercera opción es la de hacer un test A/B. Esta es una herramienta avanzada a la que le dedicaremos un programa entero. Pero para que os hagáis una idea, se trata de mandar no un email, sino dos, con pequeñas diferencias. Por ejemplo, en uno de los emails el asunto del mail puede ser "Ofertas del mes de Julio", y el otro puede ser "Atención, no te puedes perder esto". Si lo configuras de este modo, la mitad de tus contactos recibirán el primer email, y la otra mitad el segundo. ¿Y para qué sirve hacer esto?, te preguntarás. Pues bien, sirve para después poder analizar los informes de resultados de cada email. Por ejemplo, podrás comparar la tasa de apertura de un correo comparado con el otro. De este modo podrás ver que asunto funciona mejor, y así podrás mejorar tus futuras campañas. Pero bueno, como digo, ya hablaremos de eso en otro programa.
Finalmente, la última opción es que elijas una campaña dirigida por feeds. Ese ya es un tema más complejo que abordaremos otro día, pero para que lo sepáis, consiste en automatizar el envío de newsletters de forma que cada vez que publiques algo nuevo en tu web o blog, se envíe a todos tus contactos, sin que tengas que hacer nada. O sea, que una vez establecido y configurado, puedes olvidarte de todo y simplemente dedicarte a escribir posts, y mailchimp ya se encarga de enviarlos a toda la lista automáticamente. Una opción muy interesante, pero que se debe valorar y controlar muy bien, pues también puede ser contraproducente. Pero como digo, ya lo hablaremos otro día. Hoy nos centraremos en las campañas regulares o de texto.
¿A quien envío el mailing?
Bien, pues una vez hayamos elegido el tipo de campaña, el sistema nos pregunta a quién se la podemos enviar. Por supuesto. Que hayamos importado el listado de todos nuestros contactos, no quiere decir que vayamos a enviar el mail a todos ellos. Una de las gracias del email marketing, es que te permite elegir a quien le mandas el mailing.
Así pues, nos da tres opciones. La primera es mandarlo a todos, la segunda es mandarla a un segmento de esa lista, y la tercera es la de crear un segmento en aquel momento para enviar. Aquí es dónde entra la importancia de tener una buena base de datos, pues es precisamente lo que nos permitirá segmentar. Si únicamente tenemos el nombre y el correo, no podremos hacer nada, pero si tenemos más información, podremos crear segmentos fácilmente.
Por ejemplo, podemos enviar un mailing sólo a mujeres. De ese modo, el mensaje puede ser mucho más personalizado, ya que el patrón de conducta de la mujer difiere de la del hombre. Además podremos hablar de productos específicos para ellas. Por ejemplo, si vendemos zapatos, y queremos hacer un mailing con nuestras mejores ofertas, podemos mandar un email con zapatos de hombres a los hombres, y uno de mujeres a las mujeres.
Hecho de este modo, obtendremos resultados mucho mejores, tanto a nivel de tasa de clics, como de ventas en la web. Pero clar, eso sólo lo podremos hacer si en la base de datos tenemos la información de si es un hombre o una mujer. Otra opción, por ejemplo, sería la de segmentar por franja de edad. En función de los años de esa persona, recibirán un email o otro. De este modo, podremos personalizar mucho más el mensaje. Si el mail lo mandamos a jubilados, tendremos un tono y estilo distinto de si lo mandamos a adolescentes.
El mail
Bien, sigamos. Una vez hemos elegido a quién se lo enviamos, toca elegir qué enviamos. Lo primero a pensar es el nombre del "asunto". O sea, el título del mail. Ya sabéis que los email llevan un asunto, un título, que es lo que ve el destinatario antes de abrir el correo. Ese pequeño texto es tremendamente importante, porque es lo que hará que el que lo ha recibido lo abra o lo borre.
Así pues, paremos y pensemos. ¿Como podemos hacer que el destinatario sienta un cierto interés para ese correo? ¿Qué lo lleva a abrirlo o a borrarlo? Mi consejo es que analices tu propio comportamiento. ¿Qué correos son los que abres, y los que borras? ¿Qué títulos o asuntos descartas porque ya ves que no te interesará?
Yo personalmente tengo mi propia opinión, basada en mi experiencia. Llevo ya unos años haciendo mailings, y puedo decir que ya tengo una cierta idea de como funciona todo esto. Mi consejo: Algo simple y natural. Ya está. ¿Verdad que cuando mandáis un email a alguien no os pensáis demasiado el asunto? Pues esto es lo mismo. Si intentamos hacer un asunto como si fuera un mensaje comercial, del estilo "Últimas súper ofertas de nuestros súper productos", la gente va a oler propaganda incluso antes de abrir el correo. Y a no ser que seas una web de descuentos que es la propia naturaleza de tu cliente, directamente lo van a borrar. Así pues, escribe algo natural y relacionado con lo que mandas, como si sólo se lo mandaras a una persona. Así pues, haz ese ejercicio. Imagínate que ese mail sólo lo mandaras a una persona, a un amigo, a un conocido. ¿Qué pondrías en ese asunto? Eso es lo que mejor funciona.
A continuación, tocará hacer el mail en sí. O sea, el contenido. Mailchimp te lo pone muy fácil, porque te da a elegir entre un montón de plantillas. De una columna, de dos columnas, con fotos, sin fotos, con una barra lateral a la izquierda y con el contenido a la derecha, al revés, más colorido, menos colorido... en fin, un montón de opciones. Elige la que más te guste. Y si no te gusta ninguna, no hay problema, puedes encargar un diseño personalizado a un diseñador, y luego puedes subir ese diseño personalizado con el resto de plantillas. ¿Qué pasa? ¿Qué no conoces a ningún diseñador? No te preocupes, ponte en contacto conmigo y yo me encargo.
En fin, sigamos. Una vez tengo elegida la plantilla, el diseño, vamos a por el contenido. Una vez más, Mailchimp te lo pone muy fácil, pues te muestra un editor de textos muy fácil de usar, en el que en todo momento puedes ver a la izquierda de la pantalla cómo va a quedar el diseño final. Si quieres modificar algo del correo, únicamente debes hacer clic en ese elemento, y en la parte derecha aparecera un editor dónde podrás escribir el contenido. Es un editor de textos estilo Word, es decir que puedes escribir y aplicar formatos, como si se tratara de cualquier documento. Además recuerda que puedes (y debes) usar los campos dinámicos dentro de tu correo. O sea, que si tienes el nombre del contacto, deberías ponerlo dentro del correo, y saludarle, como harías en un correo normal. Algo del estílo "Hola fulanito, he pensado que esto te puede interesar, tal, tal..."
Así pues, creatividad al poder. Escribe tu contenido, sube las fotos, modifica, añade, y quita cosas tantas veces como quieras. Si no estás seguro de cómo ha quedado, puedes guardarlo como borrador y seguir en otro momento. No hay prisa. Dedícate a ello tanto como quieras, y una vez estés conforme con el resultado, sigue adelante.
Enviar el mailing
El siguiente paso en Mailchimp es el del envío. Pero antes de enviar, vale la pena que lo compruebes todo. Eso lo puedes hacer de dos formas. La primera, y más recomendable, es mandar un email de prueba. Mailchimp te da la opción de mandar un email a ti mismo o a un grupo de personas para revisar el mailing y asegurarse que todo está bien. Comprobar que llega correctamente, que no hay errores ortográficos o tipográficos, que no hay problemas ni dificultades. La otra forma para comprobarlo, es en una ventana neva que se abre en el navegador mostrando como va a verse el mail en el correo de la persona. Una especie de vista previa. También es un sistema bueno, pero prefiero el otro, pues es más real.
Cuando lo has comprobado todo, ya lo puedes enviar. Pero ojo, que no hace falta que lo envíes en ese momento. Puedes hacerlo así, por supuesto, pero también puedes hacerlo de forma programada. O sea, programar una fecha y una hora en la que se enviará ese correo. De esa forma te puedes organizar sin prisas. Puedes tener el correo preparado días antes, pero enviarlo en el mejor momento. Y eso nos lleva claro, a pensar cuál es el mejor momento.
Bien, hay muchos artículos que encontraréis por ahí que hablan de los mejores momentos para enviar un email, pero la verdad es que mi experiencia me ha demostrado que cada audiencia es un mundo. No quiero decir que esos informes estén mal, sino que simplemente son promedios, pero no ciencia cierta. El mejor momento depende de tu audiencia. No es lo mismo si eres una empresa que ofrece servicios a otras empresas, que si vendes a consumidores. No es lo mismo si te diriges a gente mayor para vender artículos de ortopedia, que si te diriges a gente joven para vender una bebida alcohólica. No es lo mismo.
Así pues, analiza a tu audiencia. Revisa los datos de otras campañas y de analytics, piensa, y establece el día que más conveniente creas. Y si vas perdido, recuerda que también puedes crear los test A/B que ya hemos mencionado, repartiendo el envío en dos fechas y horarios distintos, para ver cual funciona mejor. En fin, optimiza tu campaña.
Informes de Mailchimp
Y finalmente, analiza, analiza y analiza. Ya lo dijimos en el capítulo seis, en el que hablamos de email marketing. Debemos analizar los resultados del mailing. Mailchimp tiene la opción "reports" en el menú, en el que nos muestra esos resultados de forma clara y intuitiva.
De cada mail enviado, podemos ver a cuanta gente se envió, el porcentaje de gente que abrió el correo, el porcentaje de gente que hizo clic en alguno de los enlaces, qué emails ya no funcionan, que emails no lo han leído, que emails si, ranking de los contactos que más emails han abierto, nivel de interés, etc. En fin, que tal como conté el capítulo 6, debemos analizar bien esos datos, y tomar acción.
El resumen
Así pues, para resumir todo esta capítulo, podemos decir que Mailchimp es una web en la que introduces tus contactos para enviarles correos masivos de forma personalizada. Es gratuita para 2.000 contactos y 12.000 mails, y funciona a las mil maravillas, pues te permite segmentar tus contactos de forma fácil y rápida, así como crear los correos y analizar los resultados. Altamente recomendable.
En fi señores, esto es todo por hoy. Espero que haya sido de provecho y que hayáis aprendido algo. Si es así, por favor, tomaros un par de minutos para pasar por iTunes y valorar con 5 estrellas este podcast, y me haréis un favor.
¡Muchas gracias por todo, y hasta mañana!

Jun 2, 2014 • 21min
12. Facebook, o sea, la red social
Muy buenos días a todos, y bienvenidos una vez más a Marketing Online, el podcast en el que hablamos de eso tan raro que algunos llaman marketing digital, otros marketing en la red y otros marketing en Internet, inbound marketing o marketing 2.0. En fin, que ya sabemos a lo que vamos. Al marketing online.
En el programa de hoy hablaremos de Facebook, o sea, de la red social. Y lo digo así en singular como si fuera la única, porque a día de hoy es la gran reina, y el resto son súbditas. El panorama puede cambiar, pero de momento es así. El objetivo del programa de hoy es que podamos ver para qué podemos usar Facebook, cómo hacerlo, y como sacarle provecho.
¿Qué es Facebook y para qué me puede servir para mi empresa?
Bien, creo que a estas alturas no voy a descubrir a nadie lo que es Facebook, pero si acaso, vamos a decir que es una red social, o sea una web, y que como red social que es, su misión es la de distribuir contenido de forma masiva. La gente va, se apunta, y empieza a contar cosas.
Bien, antes que nada, vamos a definir lo que se entiende por "distribuir contenido de forma masiva". ¿Cómo de masivo es Facebook? Bueno, pues lo es mucho. Para que nos hagamos una idea, en estos momentos Facebook tiene más de 1.300.000.000 de usuarios activos, y está generando 700.000 "me gusta" por minuto. Es la segunda web más visitada después de Google. O sea que es muy masivo, vamos.
Así pues, ya tenemos claro lo que es. Ahora el tema es saber para qué usarlo, y como le podemos sacar partido. Bien, pues la idea es la siguiente. Del mismo modo que las personas se pueden dar de alta y hablar con otras personas, las empresas también se pueden dar de alta, para hablar con otras empresas o personas. Y ahí está la gracia. Que tenemos mil trescientos millones de personas conectados a los que les podemos dirigirnos. Y la idea es dirigirnos a ellos para captarlos como seguidores, y luego como clientes.
¿Cómo me doy a conocer en Facebook?
Pero claro, no todo es tan bonito como parece, porque precisamente esos mil trescientos millones de usuarios son nuestra competencia en Facebook. Todos ellos también constantemente añadiendo contenido en la web.
Para que nos hagamos una idea, de media, una actualización de estado en Facebook dura 3 horas y llega únicamente al 16% de nuestros seguidores. ¿Porqué? Bueno, pues porqué cada vez que ponemos una actualización de estado en una red social, estamos compitiendo a nivel de visibilidad no sólo con otras empresas que publican otros mensajes, sino con todos los amigos y conocidos que esa persona tiene agregados en esa red. O sea, que nuestro mensaje compite con una foto de las vacaciones de un primo, con actualizaciones de estado de tu pareja, o con vídeos virales del cuñado. Todo eso aparece en el timeline de cada usuario, y a una velocidad vertiginosa. Así pues, a veces es muy complicado que nuestro mensaje destaque por encima del resto.
¿Y cómo se controla todo esto? Pues bien, hay un algoritmo, o sea, una fórmula matemática que valora cada vez que escribimos algo, subimos una foto, o simplemente hacemos un like. Y esa nota se llama EdgeRank.
EdgeRank
Antes que nada, debemos tener claro lo que es un edge. Un edge en Facebook es una acción. Lo que sea. Hacer un "Me gusta", escribir un mensaje, compartir algo que ha dicho otro, subir una foto, etc. Cada acción es un edge. Bien, pues el EdgeRank es la nota que tienes de ese edge. Cuanto más alta, a más gente llegarás. Básicamente hay tres factores que lo definen. La afinidad, el peso y el tiempo. O como lo llaman ellos, affinity, weight y time decay.
Afinidad
La afinidad es el tipo de relación que tu tienes con otra persona. Por ejemplo, imaginemos que tienes un cuñado muy pesado que siempre está publicando las fotos de sus vacaciones, haciendo actualizaciones de estado estúpidas, y compartiendo fotos de gatos. Si tu no interactuas con él, poco a poco dejarás de ver sus actualizaciones en Facebook. Cada vez menos, cada vez menos, hasta que desaparezca de tu vida. Curioso, ¿verdad? Aunque el comente en tus fotos, y haga me gusta de todo lo que digas, tu dejarás de ver sus actualizaciones. En cambio él no dejará de ver las tuyas, claro. La afinidad puede ser unidireccional.
En cambio, si tienes aquel mejor amigo al que siempre le pones "Me gusta", comentas sus actualizaciones de estado e incluso las compartes, cada vez verás más sus actualizaciones. Porque tendrás más afinidad hacia él. De forma que cada vez que él diga algo, lo verás siempre en tu timeline.
Bien, pues ese es el primer punto a tener en cuenta para el cálculo del edgerank es eso. La afinidad. Cuanto más afinidad tengan tus seguidores contigo, mejor, pues más de ellos verán tus actualizaciones. En cambio, si tienes poca afinidad, Facebook no lo mostrará.
¿Y cómo podemos mejorar nuestra afinidad? Fácil... publicando únicamente cosas que sepamos que son interesantes y de valor para nuestros seguidores. Si seguimos esa norma, y la seguimos con sinceridad, podremos ver como todo aquello que digamos tendrá más likes que nunca. Pero si simplemente nos limitamos a lanzar oferta tras oferta, intentando vender todos nuestros productos o servicios a nuestros seguidores, pues no únicamente no vamos a lograr ningún "me gusta", sino que además nos cargaremos la afinidad y por lo tanto disminuirá nuestro edgerank. Así pues, recordad... sólo contenido de interés para nuestros seguidores.
Peso
Otro factor para el cálculo del edgerank es el peso. Por ejemplo, una foto tiene más peso que una actualización de estado, que es un simple texto. Y un video, aún tiene más peso. La idea es que cuanto más tiempo te tome hacer esa acción, más cuenta. Además las fotos tienen de promedio el doble de "Me gusta" que los textos. Debemos pensar que además tienen más visibilidad, que eso también ayuda.
Del mismo modo, un "me gusta" tiene menos peso que un comentario. Hacer un "me gusta" es muy fácil, y lo haces sin pensar. En cambio un comentario es más personal, y requiere más tiempo. Del mismo modo, un "compartir" es aún más importante, pues cuando compartes algo, lo estás colocando en tu timeline, haciendo que pase a formar parte de tu marca personal. Eso es mucho más importante que un simple "me gusta".
En este punto también tenemos que tener en cuenta que una actualización manual cuenta mucho más que una de automática. O sea, que si tu vas a Facebook, entras, escribes lo que sea y lo publicas... bueno, pues eso tiene más peso que usar una aplicación que te lo haga automáticamente (que hay muchas que lo hacen, ya hablaremos de ellas en otros programas". Así pues,mejor siempre publicar las cosas de forma manual, pues Facebook lo sabe, y lo valora más.
Tiempo
Finalmente, el tiempo. Esta es la más fácil. Cuanto más tiempo pasa desde tu último "edge", o sea acción, más "enterrado" quedará en el timeline de tus seguidores, y menos posibilidades tendrás de que lo vean.
O sea que si a las 09:01 de la mañana subes una foto y los que te siguen se conectan a Facebook a las 09:05, hay muchas más posibilidades que lo vean que aquellos que se conectan a las 11:00 o a las tres de la tarde. Esto es bastante lógico, pues a medida que pasan las horas la gente va añadiendo cosas en Facebook, y tu actualización de estado va desapareciendo cada vez un poco más, hasta que al final desaparece de la página.
Ejemplos de edgerank
Veamos algunos ejemplo de edgerank, para hacernos una idea:
Si tu hermano sube una foto del fin de semana y tu te conectas al cabo de cinco minutos, vas a tener un edgerank alto, porque la afinidad con un hermano suele ser alta, subir una foto tiene bastante peso, y además la ha colgado hace poco, o sea que también tenemos una puntuación alta.
Otro ejemplo: Una empresa sube una foto y tu te conectas al cabo de 10 minutos. Bueno, normalmente la afinidad con una empresa es baja, con lo que eso nos resta. Pero la empresa ha subido una foto, que eso puntua bastante. Finalmente, como nos hemos conectado al cabo de 10 minutos, eso es bastante reciente, con lo que tendremos un edgerank bastante alto, pues cumplimos dos de tres.
Uno más: Supongamos que aquel cuñado al que nunca le hacemos caso cuelga una foto el domingo, y nosotros nos conectamos el lunes. Como tenemos poca afinidad con el cuñado, y además ha pasado mucho tiempo desde que la colgó, aunque sea una foto, lo más seguro es que ya no la veremos en nuestro timeline.
Así pues, esta es la idea del edgerank. Cuanta más afinidad, más peso, y más reciente sea la acción, mejor, pues podremos llegar a más gente.
Publicidad en Facebook
Bien, y hasta aquí los secretos del edgerank. Ahora llega ahora el momento de hablar de dinero. ¿Hay algún modo de conseguir llega a más rente, aparte de intentar conseguir un buen edgerank? Por supuesto. Pagando, claro. Pagando podemos conseguir que nos vea todo el mundo hasta en la sopa.
Hay dos tipos de publicidad en Facebook. La primera es la de las publicaciones promovidas, que consiste en elegir una publicación que hayamos hecho, como por ejemplo una foto que hemos subido, o un enlace, o una actualización de estado, y promocionarla. Y la segunda la de los anuncios. Es decir, poner un anuncio clásico.
Publicaciones promovidas
Veamos las primeras. Las publicaciones promovidas, como su nombre indica, son aquellas publicaciones que hemos hecho en Facebook, que queremos promover para que lleguen a más gente. Lo que hacemos es asignarle un presupuesto des del propio timeline.
El proceso es muy fácil y simple, pues en la propia actualización aparece un botón de compartir. Con eso podemos extender hasta 24 horas la duración de esa publicación. Que comparado con las tres horas que tenemos de media, son 7 veces más. Además, podemos segmentar de forma básica, eligiendo a que tipo de personas queremos que llegue ese mensaje. Podemos elegir pues, entre zona geográfica, edad, sexo e intereses.
Por ejemplo, imaginemos que hemos publicado algo a las 7 de la mañana, pero que no ha tenido mucho éxito. Ya son las 12 y parece que no ha funcionado mucho. Podemos promocionar esa publicación durante 24 horas, y enfocarla únicamente a mujeres de 25 a 35 años, que son el público para ese tipo de contenido que hemos subido. Eso de repente hará que ese segmento de la población vea en su timeline de nuevo esa publicación, aunque haga ya bastantes horas que lo habíamos publicado. De esta forma podemos mejorar el alcance fácilmente.
Anuncios en Facebook
Los anuncios en Facebook son otra cosa. Son anuncios que creamos en un panel de control aparte y que tenemos controlamos desde ahí. Esos anuncios se muestran en dos zonas. Una es en la columna de la derecha de Facebook, junto con otros anuncios. La otra es en el propio timeline dónde hay las actualizaciones de estado de todo el mundo.
Los anuncios en Facebook se merecen un programa entero para ellos, y así será. Pero de momento, lo contamos de forma resumida. Así pues, creamos un anuncio, elegimos una foto, un texto, y un presupuesto. Pero lo mejor es que podemos elegir el segmento de la población a la que mostrar todo eso. Ya lo contamos en el programa número cinco, en el que hablamos de redes sociales. Esos criterios de selección son extraordinarios. Veamos cuales son.
Segmentación geográfica: Podemos escoger estado, provincia, ciudad, código postal o incluso radio de acción. Por edad, por sexo, por idiomas, por relación sentimental (solteros, casados, viudos, etc.), por nivel de estudios, por empresas o sectores donde trabajan, por relaciones familiares (si tienen hijos, si no tienen, si van a tener en breve, si acaban de ser padres...), o incluso por eventos importantes (si viven lejos de la ciudad de origen, lejos de la familia, si se han mudado hace poco, si han cambiado de empleo hace poco, si van a cumplir años dentro de poco, si están recién casados, recién separados, etc. E incluso por intereses y aficiones (si te gusta la pesca, si te gustan los perros, si te gusta la escalada). Da igual lo que te guste, que lo saben.
Facebook permite usar todos estos criterios para asegurarse que muestras el anuncio únicamente al grupo de personas adecuado. Así pues, como os podéis imaginar, la eficacia en ese tipo de anuncios es muy alta, pues va dirigida exactamente a la persona que le interesa. Y si lo haces bien, el resultado es muy bueno, pues tenemos que pensar que la publicidad personalizada se transforma en información de valor.
Vamos a poner algunos ejemplos concretos para que os hagáis una idea de la potencia del tema. Por ejemplo, si somos veterinarios, podemos mostrar nuestros anuncios a gente que tenga perros y gatos que viva cerca de nuestro código postal. Si somos una agencia de contactos, podemos mostrar anuncios a gente que se acaba de separar. Si somos psicólogos, ofrecer apoyo a las personas que se han quedado viudos. Si vendemos viajes por el desierto, mostrar anuncios a gente joven que viajen con frecuencia. Si tenemos un eCommerce de cosas de bricolaje, lo mostraremos a aquellos que tengamos cerca que tengan como afición ser los manitas de la casa. Y así para cualquier negocio del mundo.
En resumen
El resumen del programa de hoy es el siguiente: Facebook tiene 1.300.000.000 de usuarios. Podemos llegar a ellos gracias a formar parte de esa red social. Para lograrlo necesitamos subir información de calidad, o pagar para mostrar nuestros mensajes, que bien segmentados llegarán al público exacto al que nos queremos dirigir.
En fin, espero que el programa os haya sido de utilidad, y que hayáis aprendido algo de nuevo. En el caso que sea así, por favor, recordad que podéis valorar con cinco estrellas este programa en iTunes, y me haréis un favor.
¡Muchas gracias por todo, y hasta mañana!

May 30, 2014 • 23min
11. Remarketing, o sea, los banners que te persiguen
Muy buenos días a todos, feliz viernes, y bienvenidos una vez más a Marketing Onine, el programa, el podcast, en el que hablamos de Marketing Online. Si, ya sabéis. Eso de hacer marketing en Internet, en la red de redes. De hacer marketing digital, inbound marketing, o marketing 2.0, como sea que le quieras llamar.
El programa de hoy lo dedicaremos al remarketing. Esa palabra que se han sacado de la manga los marketinianos y que tan de moda se ha puesto por todas partes. Seguramente ya sabéis lo que es. Y si no lo sabéis, seguramente habéis sido víctimas de ello en algún momento. El objetivo del programa de hoy es que sepáis de que se trata, y cómo sacarle provecho en vuestra empresa. Allá vamos!
¿Qué es el remarketing?
El remarketing, hablando en plata, es ni más ni menos que una técnica que te permite perseguir a tus usuarios aunque se hayan ido de tu web, para seguir mostrándoles mensajes comerciales. Os cuento como funciona.
Imaginemos que visitáis una web de viajes, y os interesáis por una oferta de un fin de semana en París. ¡Ah, sí! París, la ciudad del amor, oh, lá, lá! Mirais precios, miráis vuelos, hoteles, etc. Peo luego, decidís que de momento no os interesa y os marcháis sin dejar rastro.
Bueno, pues en realidad si que habéis dejado rastro. Porque resulta que la página web en la que habéis estado, ha guardado un pequeño archivo de texto llamado cookie (galletita en Inglés) en vuestro ordenador, tablet o móvil. Es un archivo inofensivo, no es ningún virus ni nada peligroso. Pero contiene cierta información acerca de vuestra visita a la página que acabáis de visitar. Después entraremos en detalles acerca de esa información
Bien, el caso es que esa tarde, o quizás el día siguiente, vais a Internet otra vez, y visitáis un foro de perros, pues resulta que sois amantes de los perros. Y oh, sorpresa, os aparece un banner con una oferta. ¡Pero no es una oferta de comida de perros, cosa que esperaríamos en esa página, no! Se trata ni más ni menos que una oferta del viaje a París que estabas mirando el día anterior. ¡Ahá! En ese momento te quedas un poco sorprendido. ¿Pero cómo puede ser que sepan lo de tu viaje a París, estos tíos del foro? ¡Y justamente ese, el que estuviste mirando! ¿Te conviertes en un seguidor de la teoría de la conspiración? No, no hace falta. No te preocupes. Resulta que ese anuncio está ahí gracias a la cookie. Os lo cuento...
En el momento en el que os habéis conectado en la web del foro de perros, el software que controla los banners que aparecen en esa web, lo primero que hace es leer tus cookies. Echa un vistazo, y mira a ver que hay por ahí. Y entre todas las cookies, encuentra una que le dice "Eh, software que pone banners... tengo una información que te podría interesar". Y el software le responde "Ah, si? Cual es, esa información?" Y la otra va y le dice "Pues mira, aquí fulanito ha visitado esta web de viajes, y ha estado interesado sobre este viaje a París. De hecho, se ha estado más de media hora mirando vueles y hoteles, sabes? Pero al final no ha comprado nada. Quizás si le muestras de nuevo un banner con la información del viaje de marras, se acabe de decidir, ¿no?" ¡Ahá! Supongo que ya veis lo que hace el software, ¿verdad? No se lo piensa ni un momento, y le coloca rápidamente el banner del viaje a París, sorprendiendo al usuario por tal casualidad de casualidades.
¿Es bueno, el remarketing?
Cada vez que cuento esta história, los que la escuchan son invadidos por una especie de sentimiento contradictorio. Por una parte, se sienten incómodos, molestos, incluso violados a nivel de información privada. Pero bueno, como se atreven a usar esa información, si eso es privado, ¿Qué se han creído?, Tal y cual... Pero por otro lado piensan "Ah, pero como molaría hacer eso para mi empresa... si les puedo mostrar un banner a esos que no he podido convencer para que regresen a mi web, quizás podría venderles es esa segunda oportunidad... después de todo, ya vinieron una vez, o sea que deben estar interesados en lo que hago..."
Así pues, nos encontramos en ese punto medio en el que no sabemos exactamente si nos gusta o no nos gusta el remarketing. Y el caso es que eso es normal. Os diré lo que yo pienso. Personalmente, no me gusta. O sea, como usuario, me revienta empezar a ver un banner una y otra vez vaya dónde vaya, únicamente porque he visitado una web una única vez, y ahora no me los puedo quitar de encima. Pero como consultor de marketing me encanta, porque la verdad es que funciona, y funciona muy bien. Creedme, tengo datos.
La cuestión aquí, está en como hacer una buena campaña de remarketing. Como tantas cosas en la vida, esta herramienta puede usarse bien o mal. De por si es neutral. Podemos hacer una muy buena campaña de remarketing, que causará un aumento de vendas considerable, y una buena fidelización de nuestro cliente, o podemos hacer una campaña de remarketing desastrosa, en la que no únicamente gastaremos el dinero tontamente, sino que además todo el mundo que se pase por la web empezará a tenernos manía porque no dejan de ver esos banners una y otra vez. Así pues, el remarketing es bueno, pero si se sabe hacer bien.
Como hacer una buena campaña de remarketing
Eso nos lleva a nuestro siguiente punto. Cómo hacer una buena campaña de remarketing. Hay muchas cosas que tenemos que tener en cuenta antes de empezar. No podemos simplemente empezar a mostrar banners sin ton ni son, a bombo y platillo a todo aquél que se pase por nuestra web. Por suerte, el remarketing nos deja hacer virguerías. Veamos cuales.
Para empezar, tenemos que tener en mente lo que se llaman "públicos" o "audiencias". Podemos tener tantos como queramos. Y podemos definirlos a partir del comportamiento que han tenido en nuestra web.
Páginas visitadas (o no visitadas)
Por ejemplo, un criterio que podemos tener en cuenta, es qué páginas han visitado de nuestra web. O sea, que no vale decir "con que me haya visitado, ya me vale". No, eso no funciona así. Debemos ir más allá. Que páginas dentro de nuestra web debe haber visitado. Si por ejemplo somos un supermercado online, no podemos decir "bueno, mientras nos haya visitado, ya me vale". Porque quizás es una persona que sólo compra un tipo de producto online. Pongamos por ejemplo, congelados. Y no compra nada más, ni le interesa comprar otra cosa. Si nuestra audiencia es tan genérica como "gente que nos ha visitado", que tipo de banners le vamos a enseñar, después? Somos un supermercado, tenemos miles de posibles banners y ofertas que mostrar. No podemos simplemente mostrar ofertas al azar, pensando que le van a interesar. Debemos concretar. Debemos enseñarle únicamente ofertas de lo que le interesa.
Así pues, ese sería el primer criterio. Hacer varias audiencias, según lo que haya visitado cada persona. Así pues, debemos analizar nuestra web, y crear varias audiencias. El número de audiencias dependerá de cada web. Por ejemplo, si somos una empresa que vendemos ordenadores, y además ofrecemos servicio técnico de reparación, quizás ahí podríamos crear dos audiencias. Una para los que se hayan interesado en los ordenadores, y una para los interesados en el servicio técnico. O incluso una tercera audiencia para aquellos que hayan visitado ambas páginas. Es sólo un ejemplo, la idea estaría en analizar cada caso en profundidad. Pero ya os hacéis una idea.
Otra posible variable a tener en cuenta para la creación de esas audiencias, es precisamente el contrario. Que páginas no han visitado. Esta parece un poco rara. ¿Qué sentido tiene crear una audiencia en función de las páginas que no ha visitado? Pero es importantísima. Ahora os lo explico. Imaginar que una persona viene a nuestra página, mira nuestros productos, y nos compra algo. O si no somos un eCommerce, pues que nos contacta a través de nuestro formulario de contacto, ¿ok? Cuando esa persona ha comprado o nos ha contactado, la hemos enviado a una página de agradecimiento. Ya sabéis, la típica página de "Gracias por su confianza, tal, tal". En cambio, ahora imaginemos otra persona que viene a nuestra web, se informa, pero no compra nada ni contacta con nosotros. ¿Veis lo que diferencia una visita de la otra? ¡Ahá! Cierto. La primera ha visto una página (la página de gracias) que la otra no ha visto, porque no ha hecho esa misma acción.
Ahora pensemos... ¿tiene sentido mostrar el mismo banner a esas dos personas? Una de esas personas ya te ha comprado o contactado. La otra no. Evidentemente que no tiene sentido mostrar el mismo banner. De entrada tenemos que plantearnos si queremos mostrar banner alguno al que ya nos ha contactado. Por otro lado, que banner mostrar al que no lo ha hecho. ¿Pero para qué gastar dinero y molestar a la primera visita mostrándole un banner de algo que ya ha hecho o comprado? ¿Se entiende la idea?
Fechas de las visitas en remarketing
Otra opción es crear una audiencia que nos haya visitado durante unas fechas en concreto. O sea, visitas que hemos recibido durante el mes de agosto. Y podemos mostrarles ciertos banners en concreto únicamente a esos. Y os preguntaréis ¿Y que sentido tiene hacer eso? Bueno, una vez más, depende de cada caso.
Por ejemplo, imaginad que un día han hablado de vosotros en la radio, y habéis recibido un montón de visitas en un par de horas. Normalmente cuando pasa algo así tienes un pico de visitas puntial, pero luego ya desaparecen y no vuelven nunca más. Pues bien, podemos crear una audiencia concreta con esas visitas, y mostrarles un anuncio en especial, para que regresen.
Otro caso podría ser crear una audiencia de la gente que te compró las navidades pasadas. O sea, durante los días de la campaña de Navidad. Y cuando se acerque la nueva campaña de Navidad de este año, mostrarles anuncios de lo que sea que vendemos, para recordarles que ya nos compraron el año pasado, y que estaremos encantados en hacerlo de nuevo.
En fin, imaginación al poder. Y si aún lo quieres hacer mejor, pues contrata a un consultor de marketing online para que te aconseje. Casualmente, yo soy consultor. O sea que ya lo sabéis. Si queréis que os lo haga, podéis ir a boluda.com o me podéis enviar un correo a joan@boluda.com.
Criterios demográficos en remarketing
Bien, sigamos... otra opción es la de crear una audiencia basándonos en criterios demográficos. En muchos casos, y eso dependerá de en que plataforma estemos haciendo el remárketing, podremos crear audiencias en función de criterios demográficos, como por ejemplo la edad, el sexo, el idioma, sus intereses o su ubicación geográfica.
¿Os empezáis a dar cuenta de la potencia del remarketing? Podemos generar una audiencia en función del idioma, para personalizar esos banners. O en función de la edad, para hacer un mensaje más o menos personalizado a nivel de lenguaje y estilo. O incluso a nivel geográfico. Imaginemos que impartimos cursos presenciales. Si vamos a dar un curso en Madrid, ¿Para qué molestarnos en mostrar banners a visitas de Valencia o Barcelona? ¿Veis como cada vez está más claro que las campañas de remárketing deben estar muy segmentadas?
Criterios tecnológicos en remarketing
Pero esto no acaba aquí. También podemos tener en cuenta criterios tecnológicos. Podemos segmentar en función del sistema operativo que tiene la persona que nos visita, en función del navegador, desde dónde se conecta (móvil, tablet, ordenador...), marca de ese móvil, etc.
Imaginemos que hemos desarrollado una App para iPhone. ¿Para qué mostrar nuestros banners a aquellos que no tengan iPhone? Total, tampoco nos la van a comprar. O si tenemos un software para PC. ¿Para qué mostrarlo a los usuarios de Apple? Gracias a estos criterios podemos llegar exactamente a ese público que nos interesa.
Criterios de comportamiento en remarketing
Otra opción es crear una audiencia en función del comportamiento de nuestro visitante. Si es una persona que se conecta cada día, o es una persona que sólo vino una vez. Si es alguien que suele comprarnos, o si es alguien que viene mucho pero nunca nos compra. Si es alguien que ha estado en nuestra web sólo tres segundos, o más de cinco minutos.
Y otra vez, imaginación al poder. Podemos por ejemplo premiar a las personas que más nos compran o que más nos visitan, mostrándoles banners con una oferta o descuento para premiar su fidelización. Podemos crear una campaña para esa gente que hace más de 30 días que no nos han comprado, con un 10% de descuento, por ejemplo, para recodarles que estamos ahí. Pero claro, no mostrarles ese banner si ya nos están comprando. Igual entonces, les podemos motrar otro banner, que por ejemplo sea una promoción de "traete un amigo, y te haremos un descuento". Se entiende que si nos compra frecuentemente, es que está contento con nosotros y será fácil que nos recomiende a otra persona.
Más variables de remarketing
En fin, hay muchas posibilidades más, que no vamos a analizar una a una, porque podríamos estar así una semana. Pero para que nos hagamos una idea, todas aquellas variables que podemos analizar en Google Analytics, también las podemos usar para remarketing. Y si no sabéis cuales son, os recomiendo que escuchéis nuestro programa número 9, en el que hablamos de analítica web. Todo lo que hablamos ahí es aplicable en el remarketing.
Así pues, podemos generar pequeños grupos de audiencias a partir de las visitas que tenemos en nuestra web, en función de las variables que nos de la gana, para luego mostrarles anuncios acordes a esa segmentación. Vendría a ser como un anuncio segmentado, pero con la especial virtud que lo estás segmentando sobre la gente que ya te conoce porque ya te ha visitado con anterioridad.
¿Y qué anuncios muestro en el remarketing?
Como ya sabréis a estas alturas, la respuesta es "depende". Evidentemente, el anuncio o banner que vas a mostrar a esas audiencias que has creado, en función de las mismas. Ya he ido citando varios ejemplos, pero para que os hagáis una idea, algunas opciones serían:
Mostrar anuncios con descuentos a aquellas visitas que parecían intresadas pero que al final no nos han comprado. Mostrar anuncios de categorías de productos específicos a aquellas personas que han visitado esas páginas. No mostrar anuncios a aquellos que ya nos han comprado, o mostrar anuncios de fidelización, como por ejemplo portes gratis a partir de la tercera compra. Mostrar anuncios a zonas geográficas dónde vamos a realizar alguna acción. Mostrar anuncios personalizados para hombres y mujeres, mostrando productos para cada caso (por ejemplo zapatos de hombre o mujer). En fin, infinidad de ideas, infinidad de anuncios.
Resumiendo
En fin, vamos a ir acabando con un resumen de todo esto... el remarketing consiste en la creación de audiencias a partir de las visitas que tienes en tu web, para poder mostrarles anuncios personalizados en función de su naturaleza. Es una técnica muy potente que se debe plantear y ejecutar con mucha cautela, y que si se hace bien, puede causar un aumento en vendas y contactos comerciales considerable.
Bien, pues espero que el programa de hoy os haya sido de valor, que os haya gustado, y que hayáis aprendido algo. Si es así, nada me haría más ilusión que una valoración de 5 estrellas en iTunes, que siempre ayuda.
¡Muchas gracias por todo, os deseo un muy buen fin de semana, y nos vemos el lunes, para descubrir una nueva faceta del marketing online! ¡Adiós!

May 29, 2014 • 23min
10. Blog, o sea, contenido fresco
Muy buenos días a todos y bienvenidos una vez más a una nueva entrega de Marketing Online, el programa en el que hablamos de ese marketing que tan de moda está. El marketing digital, de redes, de Internet. En definitiva, de Marketing Online.
Hoy es el décimo programa. Hasta la fecha hemos cubierto de forma básica varias técnicas del marketing online: Posicionamiento, AdWords, redes sociales, eMail marketing, etcetera. Estos primeros programas han servido pues, para situarnos y tener una idea global de las principales categorías. Pero a partir de ahora, vamos a empezar a concretar más y más en técnicas más concretas que forman parte de esas categorías o estrategias más generales.
Hoy concretamente, hablaremos del papel del blog dentro de una web. Qué es, para que sirve, y como podemos utilizarlo a nuestro favor, para poder captar más visitas rentables. Aí pues, sin más dilación... ¡empecemos!
¿Qué es un blog?
Y empecemos por lo más básico. ¿Qué es un blog? Bien, en nuestro caso, podemos definir un blog como una sección dentro de nuestra página en la que de forma periódica introduciremos actualizaciones. A esas actualizaciones se les puede llamar posts, noticias, novedades...da igual, la idea es la misma. Información actual que va incorporando de forma periódica.
De hecho, en algunas ocasiones en lugar de llamarlo "blog", se le puede llamar "noticias" o "novedades". No es obligatorio llamar "blog" a esa sección, pero es lo que se suele hacer, porque es lo que tradicionalmente se ha hecho, y los usuarios ya están acostumbrados a ellos pero en todo caso no es necesario.
Lo que no tendría mucho sentido, sería crear una sección de "blog" y una de "noticias", pues el significado es el mismo. Actualizaciones, novedades, etc. El usuario no entendería la diferencia de uno con otro. Lo que si que se podría hacer, es crear lo que se llama una "categoría" dentro del blog llamada noticias, y allí poner sólo noticias. Pero vamos, incluso eso lo encuentro redundante en ciertas ocasiones.
Como veréis, cuando hago referencia a un blog, lo considero una sección dentro de una web. Eso lo hago así porque en la mayoría de casos, es así, pues tenemos una página web corporativa, o un eCommerce, que es la web principal. Y luego el blog es una sección. Pero se podría dar el caso en el que el la web entera fuera un blog, sin nada más. Por lo tanto, un blog podría ser una web, sin ser una página corporativa. Pero en la mayoría de casos mis clientes tienen una página, y el blog es una sección dentro de ella
¿Donde hago mi blog?
Y fijaros que digo "una sección dentro de ella". Eso quiere decir que el blog está incorporado dentro de la web. En el mismo dominio, con el mismo diseño que el resto de la web. Esto lo digo porque en ocasiones, algunas empresas que deciden empezar un blog, en lugar de hacerlo así, deciden abrir un blog en una red de blogs como Blogger. Eso no es nada recomendable. De hecho es altamente no recomendable. Vamos, que no lo hagáis.
Pensad que uno de los objetivos de crear un blog (hablaremos de ellos a continuación) es el de atraer visitas a nuestra web. ¿Cómo vamos a atraer esas visitas si en lugar de tener el blog en mi página la tengo en Blogger, o en WordPress.com? Lo más coherente es pues crear el blog en nuestra página, en un directorio llamado "blog". Por ejemplo, mi blog de marketing online está en boluda.com/blog. Y ahí están mis artículos, noticias, novedades, posts, o como quieras llamarlo. Y cuando alguien llega a un artículo de mi blog, también llega a mi página.
¿Para qué sirve un blog?
Hablemos de los objetivos de un blog. ¿Para qué lo quiero? ¿Qué me puede aportar? Tenemos que tener en cuenta que mantener un blo no es fácil, o sea que tenemos que tener claros los objetivos del mismo. Bueno, pues hay unos cuantos.
Para empezar, para captar el llamado "long tail". ¿Qué es el long tail? Veamos, cuando analicéis las palabras clave que os aportan visitas a la web, podréis ver que hay unas cuantas palabras (no muchas) que os aportan muchas visitas. O sea, palabras clave potentes, que quizás os aportan el 20% o 30% de todas tus visitas. Y luego, tenemos un gran grupo de palabras que nos aportan pocas visitas. Quizás una, dos, o tres visitas cada mes. En principio esas palabras parecen inofensivas y poco útiles, ¿verdad? Total, una palabra que me aporta tres o cuatro visitas no es demasiado importante para mi estrategia.
Bien, pues resulta que sí. Porque lo importante de esas palabras de long tail, no es el número de visitas que te aporta cada una de ellas, sino lo que te aportan todas ellas en global. Si cada una te aporta 3 visitas, pero tienes 1.000 palabras clave de long tail, eso se convierte en 3.000 visitas. Y ese long-tail puede ser tranquilamente un 70% o 80% de todo tu tráfico. ¿Se entiende la idea? Es el poder de las masas, pero en versión palabras clave.
¿Y porqué un blog nos ayuda con ese long tail? Muy fácil. Resulta que un blog está formado por decenas, cientos o miles de artículos. Cada uno de ellos hablando de un tema distinto, de una novedad, acerca de una noticia de actualidad, o quizás ofreciendo una información o solución concreta a un problema específico. Bien, pues todos esos posts o noticias posicionarán muy pero que muy bien en Google para aquellas personas que busquen esa información en concreto. Seguramente no habrá muchas personas que lo busquen, precisamente por ser tan concreto, pero eso es precisamente el long tail. Poder pescar todas esas visitas para cada tema específico, y que todas sumadas sean una gran pesca.
¿Y que hacemos con esa gran pesca? ¿Qué hacemos cuando tenemos esas visitas en nuestro blog? Pues si hemos definido bien nuestra llamada a la acción, no tendremos que hacer nada, porque todo irá sobre ruedas. Y si no la tenemos, pues a hacer los deberes toca. Para recordar el tema, una llamada a la acción o una call to action, es esa acción o objetivo que queremos conseguir del usuario en cada página.
Por ejemplo, en este caso, si se trata de un post dónde hablamos de un nuevo producto que hemos lanzado, la llamada a la acción será una invitación a comprar ese producto. Si el post es simplemente una noticia de nuestro sector, la llamada a la acción podrías ser una invitación a apuntarse a nuestra newsletter para que sigan informados acerca de temas parecidos. O si el post es un tutorial que hacemos acerca de algun tema, esa call to action puede ser invitar a los usuarios a que contacten contigo si están interesados en formación individualizada.
Para muestra, un botón. Este programa, por ejemplo, tiene un post asociado que se puede encontrar en boluda.com/podcast, en el episodio 10. Bien, pues en ese post la llamada a la acción es un formulario de contacto que hay a la derecha de la página, donde los usuarios pueden contactar conmigo. Y un contacto, puede traducirse en un nuevo cliente. Otra llamada a la acción que podría colocar, sería un enlace a mis cursos de wordpress, unos tutoriales premium que tengo disponibles en mi web sólo para suscriptores. Pues bien, esa sería otra opción.
A Google le encantan los blogs
Otra razón para hacer un blog es que a Google le encantan. Se vuelve loco con los blogs. ¿Porqué? Bien, pues básicamente porque cumple los principales atributos que Google quiere en el contenido. Que sea fresco e inédito, y de calidad.
Con contenido fresco me refiero a contenido nuevo, contenido frecuente, actualizaciones de contenido. En definitiva, que cuando Google se pase por la web, vea novedades. Normalmente, cuando hacemos nuestra web corporativa, aunque sea un eCommerce, pocos cambios hacemos en el día a día. Cierto es que a veces podemos modificar cosas, o añadimos o quitamos productos. Pero en general el contenido no es demasiado dinámico. En cambio, si añadimos una sección de noticias, novedades o un blog, podemos añadir nueva información cada día. Y eso nos beneficia enormemente.
Esto funciona del siguiente modo: Google se pasa un día por la web, e indexa todo. Mira lo que hay en cada página, y se va. El día siguiente, viene de nuevo y hace lo mismo. Mira a ver que hay, lo compara con lo de el día anterior, y toma nota de lo nuevo. Pero claro, en el caso que no haya nada nuevo, se da cuenta que esa web no ha actualizado en las últimas 24 horas. El día siguiente y hace lo mismo. Y el otro, y el otro. Y cuando se da cuenta que no hay actualizaciones, decide que no vale la pena pasarse cada día. Quizás se pasará sólo una vez a la semana. Y si en varias semanas no hay nada nuevo, se pasará sólo una vez al mes. Claro, eso es fatal para nuestro SEO, porque estamos entrenando a Google a que no se pase nunca. Y el día que realmente pongamos algo nuevo en la web, quizás Google tardará un mes en darse cuenta. Y durante todo ese tiempo, no apareceremos en el gran buscador.
Otro de los atributos que Google valora mucho en cuanto al contenido, es que éste sea inédito. Con eso me refiero a que sea original, novedoso. Que no sea una copia de otro web, o un simple copiar y pegar. La gracia es que lo escribas tu de cero, con tus propias palabras. Y normalmente esto es lo que se hace en un blog.
O sea que en ningún momento recomiendo hacer un blog si solamente os vais a limitar a copiar contenido de otros sitios. De hecho, si hacéis eso, Google os puede penalizar por consideraros lo que se denomina un skyscraper, o sea un web que se copia de los otros. Y creedme, eso se sabe. Google es como esos profesores de la escuela, que ante nuestra sorpresa eran capaces de saber si alguien se había copiado de otro alguien en un examen. Y además sabe perfectamente de quién es el contenido original y quién se ha copiado. Así pues, tomad nota: No copiéis.
Finalmente, contenido de calidad. Google quiere que el contenido sea valioso. Y lo sabe no sólo gracias a su algoritmo, sino también gracias lo que ya estuvimos hablando en el programa número tres, en el que hablábamos del SEO y de la importancia de los enlaces.
Así pues, como puedes ver, crear un blog no es moco de pavo. Debes tener una cierta estrategia y cumplirla, o no te servirá de nada. Pero si lo haces bien y le dedicas su tiempo, puedes tener unos muy buenos resultados. De hecho, para que os hagáis una idea, actualmente un 50% del tráfico de mi web viene gracias al blog. ¿No está mal, verdad?
Cómo hacer un blog dentro de una página web
A nivel técnico, hay muchas formas de hacer eso. Hay muchos softwares para bloguear, así como gestores de contenido. Podría haceros un listado de todos ellos, pero prefiero simplemente recomendar el mejor. Como algunos ya sabréis, se trata de WordPress. He hablado ya muchas veces de él, y la verdad es que es simplemente formidable.
Así pues, usando únicamente este software gratuito, podemos crear una web, con una sección llamada blog de forma fácil y simple. No vamos a entrar ahora en detalle, porque tampoco es plan de hacer un tutorial de audio, pero quedaros con la idea que se puede hacer fácilmente ajustando la página principal y la página de entradas. Si queréis hacerlo y tenéis alguna duda, podéis mandarme un email a joan@boluda.com y os lo explico con una captura de pantalla. O si lo preferís, podéis suscribiros a mi curso de WordPress en boluda.com
¿Qué tengo que tener en cuenta?
Bien, en este punto doy por supuesto que ya sabéis para que sirve un blog, sabéis como hacerlo, y ya estáis preparados. ¡Pero quietos! Antes de que os pongáis a escribir, os recomiendo planear un poco de estrategia. Y eso no lo digo porque sí, algunos podréis pensar que simplemente se trata de empezar a escribir, y que cuanto más, mejor. Si, bueno, pero todos los que empiezan así, acaban dejándolo. Y no es por nada personal, es simplemente como funcionamos las personas. Empezamos con muchas ganas, luego se hace insostenible, o nos cansamos, y lo dejamos. Eso es típico en el mundo blog.
Así pues, lo que recomiendo es que os planteéis una estrategia. En mi blog tengo un post titulado "Cómo escribir un post cada día, en el que cuento varias técnicas e ideas. Pero vamos a resumirlo para que tengáis una noción del tema.
Para empezar, deberíais plantear la frecuencia. Una declaración de intenciones de cada cuanto publicar, y que días de la semana. Por ejemplo, si vas a publicar cada semana, puedes publicar los miércoles. Así pues, apúntatelo a la agenda y planifícalo. Si no lo haces así, nunca llegará el momento para hacer ese siguiente post. Da igual la frecuencia, simplemente hazlo sostenible. Si te crees capaz de escribir un post cada día, adelante! Si son dos a la semana, adelante también. Si es uno a la semana, pues adelante. Aquí lo importante es la constancia. Evidentemente que escribir cada día es mejor que una vez a la semana, pero es mejor escribir una vez a la semana durante un año que no cada día durante un mes y luego dejarlo porque no tienes tiempo de mantener el ritmo.
Otra técnica que ayuda mucho es la de programar los posts. No hace falta que escribas justamente el día en el que publicas el post. Quizás hay un día en el que estás inspirado y escribes tres posts. Bien, pues aprovecha el tirón y sigue escribiendo todo lo que quieras, y luego programa los posts para que se publiquen en varios días, de forma que queda más repartidos en el tiempo.
Un truquillo más de sentido común es el de no dejar perder ninguna idea, utilizando los borradores. En el momento en el que tengas una idea, crea un nuevo post, y escribe sólo esa palabra, frase o idea, y guarda el post como borrador. Ya podrás acabarlo cuando quieras. Incluso si no tienes el ordenador delante, WordPress tiene una aplicación de móvil en la que puedes escribir des del teléfono. Saca el móvil, guarda ese borrador, y ya lo continuarás en otro momento. Te harías cruces de las buenas ideas que se han perdido por no haber sido apuntadas a tiempo.
Finalmente, también recomiendo organizar un poco las temáticas. Si por ejemplo tienes cuatro o cinco temáticas de las que hablas normalmente, puedes organizarlo de modo que cada post que escribas sea de una de ellas. De este modo, si algún día no sabes sobre que escribir, si te centras en alguna temática en concreto, te ayuda a tener ideas específicas. En cambio, si te lo planteas de forma genérica, hay tantas cosas sobre las que escribir, que a veces no sabes por donde tirar. Además, haciéndolo así, te aseguras que las categorías quedan bastante equilibradas, y tu blog trata de todas ellas por igual.
Resumiendo
Bueno, momento de ir plegando velas. Para resumir, podemos decir que el blog es una herramienta de SEO magnífica para conseguir visitas de long tail, pero que debemos tener muy clara la audiencia a la que nos dirigimos para saber sobre que escribir, y debemos tener una estrategia marcada. Además, tener claro que mantener un blog es mucho trabajo. Pero que al final, compensa y vale la pena.
Espero que el programa de hoy os haya sido de utilidad, y que hayáis aprendido algo. En caso que sea así, ya sabéis que podéis valorar el podcast en iTunes con esas cinco estrellas que siempre me ayudan a dar a conocer mejor este programa.
¡Muchas gracias, y hasta el próximo programa!

May 28, 2014 • 25min
9. Analítica web, o sea, Google Analytics
Muy buenos días, bienvenidos una vez más a una nueva entrega de Marketing Online, el podcast en el que hablamos de Marketing, pero no de un marketing cualquiera, sino de aquel marketing de Internet, de la red de redes, el marketing digital, que algunos le llaman... en fin, el marketing online.
Hoy hablaremos de una de mis pasiones. La analítica web, o sea, Google Analytics. Una herramienta de Google que te permite analizar todo lo que pasa en tu web. El objetivo del programa de hoy es que cuando acabe el programa seáis capaces de saber que és Google Analytics, para que sirve, y para que lo podéis utilizar en vuestro caso. ¡Así pues, allá vamos!
¿Qué es Google Analytics?
Bueno, para explicarlo de forma fácil, es una web a la que te conectas y puedes ver informes acerca de las visitas de tu web. Ya se que algunos puristas dirán que esta definición es una mierda, pero hace ya mucho tiempo que estoy acostumbrado a hablar sin tecnicismos a mis clientes, traduciendo el argot técnico a palabras de la gente de la calle. Así pues, queda dicho. Una web en la que te conectas, y ves estadísticas e informes de las visitas de tu web.
Además de ser una herramienta genial, resulta que es gratis. Si, lo habéis oído bien. Gratis. Completamente. Como la mayoría de servicios que ofrece Google. Vas, te das de alta, y la usas por la patilla. O sea que realmente vale mucho la pena, pues con un coste cero, podemos sacar conclusiones y tomar acciones para hacer la web mucho más rentable. Pero empecemos por el principio...
¿Cómo lo instalo?
Instalarlo es de lo más fácil. Simplemente tenemos que darnos de alta al servicio de Google Analytics, y seguir los pasos que se nos indican. Google nos dará un código que deberemos colocar en nuestra web, y ya estará todo hecho.
A partir de ese momento todas las visitas quedaran registradas de forma anónima y Analytics empezará a recopilar datos. Y en función del número de visitas que tengamos cada día, podremos empezar a descubrir patrones de comportamiento de nuestros usuarios.
Ok, ya lo he instalado, ¿Y ahora qué?
Antes de empezar a tomar decisiones, lo que tenemos que hacer es tener un mínimo de datos para que los informes sean significativos. No podemos pretender tomar decisiones importantes basándonos en las últimas 25 visitas. Así pues, la pregunta clave es... "¿Cuantas visitas necesito para poder analizar?" Bueno, pues yo también lo pregunté hace un tiempo, así que le pregunté a Avinash Kaushik, el evangelista de Google, y me respondió a través de un video que podéis ver en las notas de este programa.
Para resumir la respuesta del querido y apreciado Avinash, diremos que para tomar decisiones acerca de que palabras clave, campañas, o páginas de destino funcionan mejor, con 1.000 visitas mensuales ya podemos tomar buenas decisiones específicas y concretas (tampoco es cuestión de remodelar la web basándose en ellas), pero si que deberíamos tener ese mínimo. O sea, con menos de 1000 visitas mensuales no nos podemos fiar mucho de los informes.
Bien, suponiendo que tengamos ya ese mínimo de visitas, la pregunta es "¿Y ahora que hago? ¿Que informes miro?" Bien, pues imaginación al poder, podemos generar tantos informes como queramos. Pero ahora os resumiré los principales.
Audiencia, o sea, visitantes
El primer grupo de informes que Analytics nos muestra, y por cierto el que se muestra por defecto, es son los informes de "audiencia". Estos son aquellos informes relacionados con los usuarios que nos visitan. Concretamente, podemos tener: Datos demográficos (edad y sexo), intereses, datos geográficos (país desde dónde se conectan, región y ciudad), comportamiento de los usuarios, o sea cuantos son usuarios que ya habían venido y repiten visita, con que frecuencia nos visitan, y cuanto rato están por cada visita. Tecnología: Con que se conectan (móvil, tablet, pc...), que sistema operativo utilizan, y desde que red se conectan, o sea, su proveedor de Internet.
Bien, con todo eso podemos generar lo que se llama informes demográficos. O sea informes que nos dicen cosas sobre nuestra audiencia. Analizándolos nos podemos hacer una idea rápida de nuestro perfil de usuario.
Por ejemplo, podemos dibujar un perfil que diga que nuestro visitante típico es un hombre de 25 a 35 años, que tiene un equipo Apple, nos visita a través del portátil y en ocasiones des de un iPhone, que vive en capital de provincia, o sea, en grandes ciudades, y que suele visitar la web cada día en un promedio de 5 a 10 minutos. O quizás es una chica de 15 a 20 años, entusiasta de la moda, que nos visita semanalmente desde una tablet. O quizás hombres de 60 a 70 años que nos visitan a diario desde un equipo de sobremesa. Dá igual, sólo son ejemplos.
Aquí lo importante es que hagáis un perfil de vuestro usuario típico, y que lo comparéis con vuestro cliente típico. Si es el mismo, sois unos ganadores. Felicidades. Habéis sido capaces de atraer al público que os interesa. Pero si no es así, tenemos un problema. Vuestra web está atrayendo un perfil de persona que no es el que os interesa. Así pues, tenéis dos opciones. O aprovecháis ese perfil que ya os está visitando, y creáis un producto o servicio para ellos, o cambiáis el contenido de vuestra web para atraer al perfil que os interesa. Pero so simplemente seguís haciendo lo mismo, no vais a rentabilizar la web nunca.
Adquisición, o sea, fuente de tráfico
La otra gran categoría de informes que nos ofrece Google Analytics es acerca del origen de las visitas. Es decir, de dónde provienen. En cuanto a los datos que podemos consultar, son varios.
En primer lugar, podemos ver los canales de adquisición, o sea, si la visita viene de un buscador (que prácticamente siempre será Google), si es una visita directa (es decir, que ha escrito nuestra dirección directamente en el navegador, o ha venido a través de un marcador), si viene de una red social, o si viene de un enlace de otra web que tiene un enlace hacia la nuestra. Evidentemente, luego podemos detallar ese informe para saber exactamente que buscadores, que redes sociales, o que webs son esas que nos aportan más visitas.
Otro dato muy interesante es que podemos conocer la palabra clave que han utilizado para buscarnos. Antes podíamos conocer tanto las palabras claves que habían usado tanto si la visita era de pago como si era gratuita. Pero hace un tiempo que Google ha cerrado esa información, y sólo tenemos los datos de las palabras clave de pago. Así pues, no podemos saber las palabras clave que han usado en Google si han venido a través de los resultados orgánicos. Una pena.
En cuanto a las visitas de pago, o sea las de SEM, lo podemos saber todo. Que palabras clave han usado para buscarnos, que campaña ha sido la más exitosa, que anuncio, etc.
Además, tenemos la opción de marcar cualquier URL con unos datos que añaden más fuentes de tráfico. Por ejemplo, si hacemos una campaña de eMail marketing a todos nuestros contactos, y le ponemos un pequeño código, nos aparecerá en el informe de Analytics y podremos ver el impacto de visitas que hemos generado con ese mailing. O si colocamos un banner en una web a la que le pagamos por ello, colocando un pequeño código podemos ver las visitas que nos está aportando, y la calidad de las mismas. Este código lo podemos generar con una herramienta llamada URL builder, totalmente gratuita. Podéis encontrar el enlace en las notas del programa, en boluda.com/podcast, en el episodio 9.
Estos informes son importantísimos, pues gracias a ellos podemos ver quien nos está aportando visitas. Quizás descubriremos que la mayoría de nuestras visitas vienen de Facebook, por ejemplo. En tal caso podemos potenciar más esa vía, si vemos que es la que funciona, siendo más activos en esa red social, publicando más y mejor contenido, o incluso invirtiendo en algunos anuncios. O quizás no, quizás vemos que nuestras visitas vienen sobretodo de bloguers que hablan mucho de nosotros y nos enlazan desde sus webs. Entonces quizás deberíamos crear contenido para potenciar esos artículos de bloguers, o incluso hablar con ellos para agradecerles sus enlaces, o porque no, mandarles muestras de nuestros nuevos productos o invitarles a probar nuestros servicios, para que puedan hablar de ellos como ya han hecho en el pasado.
En fin, dependerá de cada caso, pero con los informes de las fuentes de tráfico, la idea está en analizar quién nos está aportando esas visitas, y potenciarlo de una forma u otra, en función de cada caso. De ahí la importancia de tener un buen consultor de marketing online que lo sepa interpretar y proponer soluciones. Ah, por cierto, casualidad de casualidades, yo soy consultor de marketing online... o sea que si queréis contratar mis servicios, ya sabéis dónde encontrarme. Boluda.com :)
Comportamiento
Bueno, seguimos ahora con el tercer tipo de informe. El de comportamiento. Estos informes nos hablan de lo que hace el visitante dentro de nuestra web. No lo confundamos con los informes de audiencia, que nos hablan del visitante en si. Estos lo que nos dan es información acerca de lo que hacen. ¿Qué tipo de información?
Pues bien, un poco de todo. Para empezar, cual es la página de entrada. Tenemos que pensar que no todos llegan a la home. Algunos quizás llegan directamente a la página de un post, o a la página de un producto, o quizás en una página de categoría de productos. En función de lo que haya buscado en Google, el buscador le habrá enviado a un sitio o otro.
También podemos saber el flujo de la visita. O sea, que hace esa persona en el momento en el que llega a esa página. Se dirige a la home? Está un rato ahí, leyendo información? Va a la página de contacto? Quizás luego regresa? Utiliza el buscador de la web? O sea, que recorrido hace. En retail marketing eso se hace siguiendo a consumidores. Por ejemplo, en unos grandes almacenes. Hay gente que se dedica a seguir a los visitantes para analizar su conducta. Para ver dónde se dirige, dónde se para, que ofertas se mira, que ofertas no se mira, etc. Bien, pues esto es lo mismo. Podemos saber de forma exacta que hacen nuestras visitas.
Finalmente, podemos saber cual es la página de salida. O sea, cual es la última página que visitan antes de dejar la web. Si esa página es la que se muestra una vez se ha comprado el producto, o de haber contactado con nosotros, pues fantástico, porque simplemente quiere decir que ya ha realizado nuestro objetivo. Pero si no es así, deberíamos saber que página es la que lo ha hecho salir de nuestra web, pues quizás es una página que echa para atrás a las visitas. Si vemos que una página tiene un índice de salida muy alto, quizás la deberíamos replantear, para evitar que esas visitas se marchen.
También vemos si han usado el buscador. Ya sabéis, esa cajita de texto que hay en algunas webs en la que podemos introducir una palabra y nos busca contenido relevante relacionado dentro de nuestra web. Es interesante analizar esos datos para saber que porcentaje de visitas la utilizan, y por supuesto para saber que es lo que buscan.
En definitiva, los informes de comportamiento son muy útiles para saber que hacen los visitantes de nuestra web, para poder así mejorarla, ofreciendo mejor contenido. Por ejemplo, quizás vemos que la mayoría de nuestros usuarios llegan a nuestra página de "outlet", dónde tenemos muchas ofertas. Una vez llegan ahí, tienen cuatro o cinco ofertas. Vemos que los que van a tres de ellas, acaban comprando. En cambio, las otras dos en lugar de convertir la venta, se convierten en páginas de salida. Lo que debemos hacer es modificar esa página de outlet, eliminar esas dos ofertas "malas", y dejar las otras tres, o incluso añadir dos variaciones de esas tres ofertas, para analizar la que mejor funciona. O quizás podemos descubrir que hay una página que creíamos secundaria, que se ha convertido en una pagina de entrada principal, porque se ha posicionado en Google con una buena palabra clave. En ese caso deberíamos tenerlo en cuenta para optimizarla a nivel de conversiones.
Conversiones
El último grupo de informes el el de conversiones. Un grupo especialmente interesante. Com ya hemos dicho, una conversión es ni más ni menos que un objetivo cumplido. Normalmente en un eCommerce son ventas, y en una web corporativa son contactos comerciales. Bien, pues los informes de conversiones nos dan información acerca que esos objetivos cumplidos. Nos dicen en que momento se han conseguido, y nos dan información sobre las visitas que lo han hecho posible.
Así pues, podemos examinar el patrón de conducta de esas visitas que nos han comprado, pues esas son las que nos interesa. O sea, que en lugar de analizar todas las visitas de la web, ¿Porqué no examinar únicamente las visitas que más valoramos? De esa forma conoceremos mejor su comportamiento, y podremos adaptar la web a ellos.
Estos informes nos indican el ya mencionado porcentaje de conversión, el porcentaje de abandono, el número de objetivos cumplidos, cuando, el camino recorrido por la visita hasta cumplirlo, el dinero facturado gracias a cada conversión, las conversiones más frecuentes, etc.
En definitiva, el informe de conversiones nos permite conocer más y mejor a nuestro consumidor, y gracias a este, podemos mejorar la web para hacerla más acorde a sus preferencias.
Juntando todo
Bien, hemos visto cuatro tipos de informes. Informes sobre los usuarios, sobre el origen de las visitas, sobre el comportamiento de éstas, y finalmente sobre las conversiones. Pues ahora viene lo mejor. Y es que resulta que se pueden mezclar entre ellos. Y eso ya nos da miles de posibles combinaciones de informes, que podemos conseguir creando nuestros propios informes personalizados. Y con ellos podemos actuar en consecuencia.
Por ejemplo, cruzando informes de usuarios y de conversiones, podemos descubrir que hay un producto en concreto que se vende my bien en Sevilla. Nuestro deber es investigar porqué. Quizás es un producto que no se encuentra en esa zona. Si fuera así, nuestra actuación sería hacer una campaña de eMail Marketing o de AdWords en esa zona geográfica, para potenciar ese producto aún más, y acaparar el mercado.
Otro caso... cruzando informes de visitas, comportamiento y conversiones, podemos ver que los usuarios que nos compran son aquellos que han visitado nuestra web al menos cuatro veces. O sea, que han necesitado cuatro visitas para acabar de convencerse. ¿Que podríamos hacer? Encontrar un modo de hacer regresar a aquellos que sólo nos han visitado una vez. ¿Cómo? Pues en este caso, con una campaña de remarketing, para que vean nuestra marca una y otra vez.
Otro más. Cruzando informes de contenido y de origen de las visitas, vemos que aquellos usuarios que vienen de cierto portal web dónde nos anunciamos, no están en nuestra web más de 5 segundos, y nunca nos compran. Pues nuestra decisión lógica será quitar ese banner de esa web, y dedicar el presupuesto a otra cosa más productiva.
En fin, imaginación al poder. Lo más importante es analizar y tomar acciones. Y creedme, se notan los resultados.
El resumen
Bueno, pues hasta aquí el programa de hoy. El resumen podría ser el siguiente: La analítica web es una herramienta muy poderosa que nos permite examinar el origen, comportamiento y naturaleza de nuestras visitas y clientes, para tomar acciones acorde a esos resultados, y poder mejorar la eficiencia de nuestra web. Es un proceso de investigación delicado pero muy eficiente. Altamente recomendado.
Bien señores, espero que hayáis aprendido algo, y es así, os estaré eternamente agradecido si valoráis con cinco estrellas el podcast en iTunes, ya sabéis que eso ayuda. Y como siempre, si tenéis alguna duda o pregunta, la podéis enviar a joan@boluda.com y estaré encantado de contestarla en un próximo programa.
¡Muchas gracias por todo, y hasta el próximo episodio!

May 27, 2014 • 21min
8. Usabilidad y navegabilidad, o sea, la web
Muy buenos días, y bienvenidos una vez más a Marketing Online, el podcast en el que hablamos de Marketing de Internet, Marketing en la red, marketing digital, o marketing lo que sea. Da igual, porque hay muchos modos de llamarlo, elige la que prefieras.
Bien, hoy hablaremos de la usabilidad y la navegabilidad. Palabras con muchas sílabas, que queda muy bien decirlas en voz alta, siempre y cuando no se te trabe la lengua, que entonces quedas mal. Básicamente quieren decir tener una web bonita y fácil de usar. Si, ya sé que no es la mejor definición ni la más exacta, pero al final es lo que todo el mundo piensa. En fin, el objetivo del programa de hoy es que os hagáis una idea de lo que se debe tener en cuenta cuando se diseña una web, para que lo podáis aplicar a la vuestra. Así pues, sin más dilación, allá vamos!
Usabilidad y navegabilidad, madre mía, cuantas sílabas
Ok, que esas palabras no os confundan. Vamos a contar el secreto. La usabilidad y la navegabilidad tienen el objetivo de optimizar la web para que la experiencia del usuario sea lo más satisfactoria posible, para que acabe ejecutando una acción rentable para nosotros. O sea, hablando en plata, que la web sea bonita y fácil de usar para que el usuario no se ralle, y al final nos compre (si se trata de un eCommerce) o nos contacte, generando así un nuevo cliente.
Lo que más me gusta de estos conceptos web, es gran paralelismo con el marketing de toda la vida, pues la usabilidad y navegabilidad es lo equivalente al llamado “retail marketing” pero para la web. El concepto es el mismo. El retail marketing, o marketing del punto de venta es el que estudia como debe ser nuestra tienda para optimizar las ventas. Desde los colores de las paredes, hasta la disposición de productos en las estanterías. Que música poner de fondo, que olor debe hacer la tienda y como colocar los muebles. Decoración, flujo de visitantes, ubicación de la caja y del mostrador... en definitiva, una optimización de todo lo que hay en la tienda para mejorar su rentabilidad.
Pues bien, la web no es tan distinta. Dependiendo de como coloques los productos, de dónde muestres los menús, las columnas laterales, el pie de página, la distribución del espacio, los colores, el logo o incluso los botones, podrás aumentar o disminuir el número de ventas o contactos comerciales, en algunas ocasiones de forma extraordinaria. Dedicaremos varios programas a ello, y analizaremos casos de éxito y de fracaso, pero hoy hablaremos de algunos conceptos bastante interesantes.
Call to action, o sea, llamada a la acción
Si tuviera que elegir un único punto de todo el programa de hoy, me quedaría sin duda alguna con éste. El tema del call to action, o llamada a la acción. Lo que quieres que haga el usuario en cada página de tu web. Es un tema trascendental y me hierve la sangre cada vez que veo que la gente pasa olímpicamente de él.
Veamos, para que quede claro... como todos sabemos, una web está compuesta por una o varias páginas, ¿verdad? Tenemos la homepage o página inicial, luego quizás una página de contacto, una página de blog, quizás una página sobre la empresa... si tenemos productos cada producto tendrá su propia página, etc. ¿cierto? Bien... pues cada una de esas páginas debe tener lo que se denomina "llamada a la acción". O sea, una especie de objetivo a conseguir. Algo que queremos que el usuario haga. Y cuando digo una, me refiero a una. Sólo una. Tan malo es tener una página sin llamada a la acción como una llena de llamadas, tantas que el usuario ni siquiera sabe dónde hacer clic.
Pongamos ejemplos, que siempre funcionan para entender mejor las cosas. En este caso, mi página web, boluda.com. Cuando alguien llega a la home, puede ver una foto mía, un texto que dice lo que hago, y un gran botón azul con letras grandes, en mayúscula y negrita en el que se puede leer "CONTACTAR". Bien, en este caso esta claro que eso es precisamente la llamada a la acción. Quiero que los usuarios contacten conmigo. Y por eso coloco ese botón ahí. Una llamada a la acción. Una. Clara. Concisa.
De hecho, en la mayoría de mi web, esa es la única llamada que hago. No quiero otra cosa, simplemente que contacten conmigo. Precisamente por eso motivo en el resto de páginas de mi web, hay un formulario de contacto simple y claro, que se mantiene fijo a la derecha siempre visible. La llamada a la acción es que contacten conmigo. Punto. Nada más.
En un eCommerce, por ejemplo, la llamada a la acción es distinto. Seguramente en la homepage la llamada será algo del estilo "descubre nuestros productos", o quizás "mira nuestro catálogo". Después, en cada ficha de producto, la llamada a la acción será "añade este producto al carrito" o quizás "compra este producto". Y finalmente, en el carrito, la llamada es "paga" o "finaliza la compra". ¿Se entiende la idea?
El primer problema que podemos tener en una web, es que no tenga llamada a la acción. Eso es desastroso. Una típica web corporativa que te informa sobre sus productos o servicios de forma neutral, pero no invita al usuario a contactar. Es fatal. Lo único que hay es un enlace de contacto escondido en algún menú. ¡Por el amor de Diós! Pongámoslo fácil. Si tu web es una web corporativa y tu objetivo es captar clientes, debes tener una llamada a la acción clarisima en la página inicial. Coloca un botón de contacto, invita a los usuarios a que te hagan preguntas, dudas o sugerencias. Y sobretodo, hazlo a través de un formulario, ya que facilita muchisimo ese paso. Nada de poner el email y esperar que la persona abra su aplicación de email, copie y pegue el correo, rellene el asunto y el texto y lo envíe. Debes ponérselo fácil, hombre...
El otro extremo es tener mil llamadas a la acción. Eso es igual de malo. Cuando el usuario que llega a una web se ve bombardeado por banners, botones, llamadas a la acción para apuntarse a un newsletter, para darse de alta, para ver contenidos, para comprar, y para aprovechar no se que oferta, al final ¿Sabéis lo que hace? Nada. No marees al usuario. Guíale. Dile dónde quieres que haga clic.
Sliders, el gran horror
Bueno, vamos a hacer hincapié en este tema, porque es una de las discusiones más frecuentes con mis clientes. El tema del slider. Para aquellos afortunados que no sepáis lo que es, podemos decir que es ese conjunto de imágenes que la gente suele poner en la portada de su web, que se van alternando unas a otras, grandes fotos, textos, ofertas y otros. Bien... antes de nada, dejad que os resuma la idea: Los sliders son una gran mierda. No los uséis.
Bueno, ahora que me he desahogado os cuento los porqués. Hay tantos que no se ni por dónde empezar. Por un lado, están los datos. Sabéis cuanta gente de promedio hace clic en una foto de un slider? Pues un 1%. Si, exacto, de cada 100 visitas, sólo uno hace clic. Pero analicemos un poco más... de ese 1%, el 89% hace clic en la primera imagen del slider. O sea, que la primera imagen recibe un 0,98% de clics, y el resto un 0,12%. Como podéis ver, son datos de perdedor. ¿Cómo vas a querer poner tus ofertas y productos en un slider, con esa tasa de clics tan mala?
El slider no muestra contenido, sino que lo oculta. Nadie verá esa quinta oferta del slider. Nadie verá ni siquiera la tercera. Además, los sliders suelen ser grandes, y quitan una barbaridad de espacio de la homepage, espacio que debería estar aprovechado para tener una llamada a la acción. Hay sliders que se llevan más de la mitad de la pantalla, y para ver el contenido importante, debes hacer scroll hacia abajo. Surrealista.
¿Más razones? Por supuesto. Los móviles y los tablets. Es horroroso intentar usar un slider en un móvil o una tablet. La mayoría no responden bien al usuario, y en el caso de los móviles toman por completo el espacio de toda la pantalla. Su usabilidad es malísima, y algunos de ellos ni siquiera son responsive, o sea que no se adaptan a los móviles.
Otro punto más en contra de los sliders es el tiempo de carga de la web. Como los sliders se basan en fotografías, y normalmente de dimensiones bastante grandes, resulta que la página tarda cinco o seis veces más en cargar (como mínimo) comparado con aquella misma página sin slider, pues el usuario debe descargar-se todas esas fotos. Y a su vez, eso penaliza tus rankings en Google, porque tu web es más lenta.
Así pues, no se si se entiende la idea, pero la repito de nuevo por si acaso. No uséis sliders.
Que el usuario no se pierda
Otro concepto que debemos tener muy en cuenta en el momento del diseño del web, es que no nos podemos permitir que el usuario se pierda navegando dentro de ella. Con eso quiero decir que el visitante en cuestión debe saber en todo momento dónde se encuentra, dentro de la página. Debería saber si está en la home, una sección en concreto, una sección dentro de otra sección, en el blog, en una página de producto, etc. Y que sepa dónde hacer clic para regresar dónde se encontraba antes, o para cambiar de sección sin dudar ni un momento.
Esto es relativamente fácil de lograr en pequeñas webs corporativas que tienen sólo 4 o 5 páginas, pero es mucho más difícil de mantener en grandes webs con mucha información. Así pues, deberemos optimizarlas para que eso no ocurra.
Una de las formas más utilizadas es la llamada de las "migas de pan". Eso consiste en un conjunto de enlaces en la parte superior de la web que te indican en que sección estás. Por ejemplo, si te encuentras dentro de un producto de la tienda online de tu web, las migas de pan serán primero un enlace que dirá "Inicio", una flechita, un enlace que dirá "Tienda", flechita, y un enlace que dirá "Producto tal". De este modo, el usuario sabe que está en el producto, dentro de la tienda, dentro de la web. Y que haciendo clic en cualquiera de esos enlaces, se dirigirá dónde éste indica.
Otro pequeño truco para que el usuario sepa dónde está, es el de indicarlo en el menú de navegación de la web. Si por ejemplo, nos encontramos en la página de "quienes somos", sería ideal que en el menú de navegación de la web esta sección aparezca destacada, indicando que es la sección en la que estamos. Eso suele hacerse cambiando de color, poniéndola en negrita, o modificando el color del fondo. La idea es que el usuario vea que a medida que navega por las diferentes secciones, el menú le va indicando en cual se encuentra.
Ya que hablamos del menú de navegación, es importante destacar algunos puntos. Deberíamos evitar menús con demasiadas opciones, pues cuantas más opciones tenga, más estaremos diluyendo la atención del usuario. Recomiendo que como máximo haya 6 opciones, siendo dos de ellas la de "inicio" la primera, o sea, un enlace que lleve a la home, y la de contactar la última, o sea un enlace a la página de contacto. El usuario típico espera encontrar eso ahí, y en muchas ocasiones si no lo encuentra puede causar un cierto frustre o mala experiencia.
Las otras opciones del menú ya dependerán de cada caso. Las más habituales suelen ser una página de "productos o servicios", en función de la naturaleza de nuestro negocio, un apartado de "quienes somos o acerca de nosotros", y finalmente el "blog" o sección de noticias, en la que iremos publicando novedades con cierta frecuencia. En algunos casos puede existir alguna más, pero no recomiendo añadir otra a no ser que sea imprescindible.
Contenido ordenado
Finalmente, comentaremos algo que aparte de ser verdad, es de sentido común. El contenido de la web debe estar limpio y ordenado. No hay nada peor que estar en una web desordenada en la que no sabes ni dónde hacer clic, ni como navegar por ello.
Las distintas zonas (encabezado, contenido principal, barra lateral si la hay, y pié de página) deben estar claramente definidos. La tipografía debe ser clara y fácil de leer sin quedarse ciego, y las fotografías no deben ser ni extremadamente grandes, ni miniaturas. Todo debe tener un equilibrio y harmonía que invite al usuario a seguir navegando.
Así pues, es importante tener una guía de estilo en cuanto a colores, tamaños de letra, espacios, imágenes, etc. Es altamente recomendable usar una única hoja de estilos y ceñirse a ella. En las notas del podcast podéis encontrar un enlace a bootswatch, unas hojas de estilo gratuitas para utilizar en vuestra web. Lo podéis encontrar en boluda.com/podcast, en el episodio 8.
Una vez más: Analizar
Finalmente, una vez tengamos el diseño perfecto, tocará empezar a analizar. ¿Y qué analizaremos? Los datos de las visitas. El comportamiento del usuario des de que entra en nuestra web hasta que sale. Qué hace, dónde clica, cuánto tiempo está en cada página, cuándo se marcha, cuantas páginas visita, en cuáles se está más rato, que botones clica, etc.
Todo esto lo haremos a través de la analítica web, que por cierto es el tema del próximo programa. Pero para que tengáis una idea, se trata de analizar esas visitas, ver lo que más les interesa para potenciarlo, ver lo que menos les interesa (como por ejemplo un slider), para quitarlo de en medio, y mejorar la experiencia del usuario, que a la larga se convertirá en una mejora de la rentabilidad de la web.
Hay incluso técnicas más avanzadas, llamadas Test A/B o multivariante, que nos permiten comparar como reacciona la gente ante varios contenidos distintos, para valorar ambos durante un cierto periodo de tiempo, y decidir cuál va mejor. Pero bueno, ya hablaremos de ello más adelante.
Resumiendo
En fin, vamos a resumir todo lo que os he contado para acabar de asimilar conceptos. La usabilidad y la navegabilidad consiste en tener una web bonita y fácil de usar para cualquier usuario, para que esté más a gusto y nos compre o contacte. Debemos tener siempre una llamada a la acción en cada página, y evitar que el usuario se pierda. El contenido debe estar ordenado y ser claro, y debemos de analizar constantemente el comportamiento del usuario, del mismo modo que se hace en una tienda, para tomar decisiones de mejora de forma constante.
Pues ya está. Hasta aquí el programa de hoy. Espero que os haya sido de utilidad, que hayáis aprendido algo nuevo, y si es así, recordad de valorarlo en iTunes con cinco estrellas, que siempre ayuda. Y para cualquier otra cosa, ya sabéis que me podéis encontrar en boluda.com o me podéis enviar un correo a joan@boluda.com
¡Muchas gracias por todo, y hasta el próximo programa!

May 26, 2014 • 21min
7. eCommerce, o sea, una tienda online
Muy buenos días a todos, y bienvenidos una vez más a un nuevo episodio de Marketing Online, el podcast en el que hablamos de marketing digital, marketing de redes, marketing de Internet, o marketing como sea que le quieras llamar. En fin, eso que hacemos en la red.
Hoy estoy especialmente emocionado, pues el tema del programa es el eCommerce, o sea, las tiendas online. Y la verdad es que esa es mi gran especialidad, pues sin buscarlo, y de forma natural, la mayoría de mis clientes venden son eCommerces. O sea que venden por "el Internet".
Pero bueno, no nos adelantemos. Antes de nada, dejemos claro el objetivo del programa. La idea es dar a conocer el concepto básico de lo que es el eCommerce, las principales características del mismo, y que seáis capaces de ver si lo podéis aplicar a vuestra empresa. Así pues... sin más dilación... empecemos!
Que es eso del eCommerce, ¿eh? ¿Que es? ¡Dime!
Bien, pues como voy diciendo, el eCommerce una tienda online, o sea una web en la que vendemos nuestro producto o servicio. O sea, que va más allá de ser una simple web presencial o un simple catálogo de lo que ofrecemos, ya que el objetivo no es simplemente informar al usuario, sino que éste realice una compra durante su visita.
El eCommerce más típico es una web en la que hay un montón de productos con sus precios, que puedes añadir a una especie de "cesta o carrito" de la compra virtual. Cuando has añadido todo lo que quieres le indicas que quieres hacer el pedido, a continuación se te piden tus datos personales (si no eres ya un cliente habitual, que entonces lo más seguro es que ya los tengan), a continuación se introducen los datos de pago, y finalmente se procede al pago.
Pero no todos los ecommerce son una especie de supermercado así. En ocasiones se puede tratar de un teatro que vende entradas, un hotel o restaurante que vende reservas, o un desarrollador de software que vende su programa. La idea es que ofreces algo a través de tu web y que la gente va, compra, y paga.
¿Y cómo pagan?
El sistema de pago se puede realizar de muchas formas. Es lo que se denominan pasarelas de pago. Así pues, se puede ofrecer pago por tarjeta, (también llamado TPV virtual), se puede pagar a través de PayPal, que es un sistema de pago por Internet, podemos también ofrecer el pago por transferencia bancaria, o incluso también el clásico contra reembolso.
Inicialmente, cuando esto de vender por Internet era muy nuevo, y no se fiaba ni cristo, el sistema más usado era el contra reembolso. La gente quería que le llegara primero el producto, y entonces se lo pagaba al transportista. Pero a medida que el eCommerce se ha ido popularizando, y se ha hecho más familiar, los usuarios han empezado a usar otros métodos más prácticos y fáciles de usar, como la tarjeta de crédito y PayPal.
Eso es muy positivo para el vendedor, pues no sólo se ahorra tener que pagar a la agencia transportista que gestiona el cobro contra reembolso, sino que además se asegura el cobro antes de mandar el producto. No hay nada peor que mandar un producto y que luego el comprador se arrepienta y no lo quiera, pues deberás pagar los portes de ida y de vuelta. En cambio, el pago online es inmediato. Tanto si es por tarjeta de crédito como por PayPal, se cobra en el momento de hacer el pedido.
Un caso especial es el del pago por transferencia bancaria, ya que en realidad no hay un pago en sí, sino una voluntad de pago. Así pues, cuando alguien quiere pagar por transferencia, el eCommerce le da un código automático que la persona debe colocar como referencia o concepto en el momento en el que realiza la transferencia desde su banco. Pero claro, esto no es automático a no ser que se trate del mismo banco, y además requiere una supervisión manual por parte del vendedor, que debe comprobar si realmente ha llegado esa transferencia, ver que el importe cuadra, y que el remitente es el del pedido en cuestión. O sea que no es un proceso tan automático. De hecho, es bastante engorroso tanto para el comprador como para el vendedor, y por eso menos frecuente, y no todos los eCommerce lo ofrecen.
El papel de la analítica web
En las tiendas online la analítica web cobra una gran importancia (vital, diría yo), pues el análisis de la conducta del usuario (conducta del consumidor en el marketing tradicional) es clave para mejorar la tasa de conversión, un concepto que les preocupa mucho a los propietarios de una tienda online.
Hablemos de la tasa de conversión. No tiene demasiado secreto, pues simplemente es el número de visitas que te han comprado algo dividido por el número de visitas totales. Así pues, si has tenido 100 visitas y 50 te han comprado, tu tasa de conversión es de 50 dividido entre 100, que es 0,5, o sea un 50% de tasa de conversión. Bueno, eso sería una tasa de conversión altísima, vamos. Para que nos hagamos una idea, la tasa media de conversión de tiendas online en España es del 1%. O sea, una de cada 100 visitas acaba comprando. Claro, si esas visitas no son pagadas, no pasa nada, pero si esas visitas son de pago, interesa mejorar esas cifras.
Otro concepto de esos clave que tan de moda está es el ROI, o sea, el Return Of Investment, en cristiano, el retorno de la inversión. Cuanto saco por cada euro que meto. Y eso en el eCommerce lo podemos tener controlado a nivel de céntimo, gracias a una herramienta tan gratuita como extraordinaria. Google Analytics. Simplemente debemos integrarla con nuestra tienda online y podremos tener informes exhaustivos de eCommerce.
Para que nos hagamos una idea del nivel de exactitud, podemos generar un informe que nos diga por cada palabra clave que hemos pujado en AdWords, cuanto hemos invertido en ella en anuncios, o sea cuantos euros hemos pagado por atraer visitas a nuestra web a través de esa palabra, y cuantas ventas nos ha generado. Así pues, quizás vemos que nos hemos gastado 1000€ en una palabra clave que nos ha generado muy pocas visitas. Bien, parece que deberíamos quitarla, ¿verdad? ¿Pero qué pasa si esas pocas vistas han generado 2500€ en ventas? Claro, entonces ya no es lo mismo. Nos interesará mantener e incluso aumentar esa inversión en esa palabra clave.
Además, la analítica es inmediata. No hace falta esperar semanas o meses para ver si un nuevo producto, campaña o estrategia funciona. En el momento en el que lo abrimos al público, empezamos a tener datos de forma inmediata, y podemos actuar en consecuencia.
En definitiva, que los informes de eCommerce son extremadamente útiles para analizar a nuestros consumidores. Saber cuando compran, qué compran, porqué, cuanto rato están mirando cada producto, etc. Pero ya entraremos en detalle dentro de un par de programas, cuando hablemos sólo de analítica.
Abierto las 24 horas
Otro factor relevante a tener en cuenta a favor de los eCommerces es que son tiendas abiertas las 24 horas del día, los 365 días del año. Eso quiere decir que en cualquier momento alguien puede entrar y comprar algo. Ya sean las 9 de la mañana de un lunes, las 3 del mediodía de un miércoles, o las 5 de la mañana de un sábado. No hay calendario que valga. Podemos cerrar ventas en domingos, días festivos, o incluso en Navidad. De hecho, el día de Navidad se dispara un pico de ventas de última hora de "tarjetas regalo" de aquellos que no han encontrado ningún regalo, o que se les ha olvidado comprar algo a alguien. Comprar una tarjeta regalo e imprimirla desde casa es de las cosas más fáciles y rápidas que existen para esos casos.
En fin, que no estamos sujetos a ninguna ley de horarios ni calendarios. Y eso es un factor clave. Cuando valoro resultados con mis clientes, que por cierto tendremos la oportunidad de hablar con ellos en futuros programas, para que nos cuenten su experiencia, pues cuando hablo con ellos la gran mayoría coinciden en que no hay nada más gratificante que recibir en su teléfono un aviso de venta mientras están viendo la tele, jugando con sus críos, o incluso en la cama. De hecho, hay incluso algunas aplicaciones para iPhone y Android que cuando se realiza una venta te lo notifican inmediatamente, y suena el sonido típico de una máquina registradora, ese "chi chíiing". Y la verdad es que cuando te acostumbras a ese sonido, es un vicio de verdad. O en otras ocasiones, cuando se despiertan por la mañana, miran la aplicación y descubren que durante la noche han realizado 4 ventas. ¡Mientras dormían! Como podéis imaginar, a nadie amarga ese despertar.
Logística, una piedra angular
Pero hablemos ahora de uno de los puntos más complejos, el tema de los envíos y la logística. Como os comentaba anteriormente, en el caso que estéis enviando productos físicos a vuestros clientes, tenéis que tener muy en cuenta el tema de las empresas de mensajería. Así pues, antes que nada tenéis que pedir precios y hace un estudio comparativo de las diferentes tarifas que tienen esas empresas de logística. No hay ninguna "vencedora" en especial, sino que como siempre, todo depende.
Depende de dónde tenéis las mercancías, depende de dónde las enviáis, del tipo de envío, si es nacional, internacional, fuera de la península, urgente, delicado, y así un sinfín de cosas. Algunas compañías, por ejemplo, ofrecen números de localizador del paquete, para tenerlo controlado en todo momento. Bien, pues deberás decidir si valoras esa opción suficientemente como para pagar un poco más y evitarte dolores de cabeza.
Por otro lado, algunas compañías sólo te aceptan como cliente si tienen un mínimo de envíos al mes, pues sino no les eres rentable, y te suben los precios. En cambio otras tienen precios muy buenos en envíos locales, porque están especializadas en éstos, pero son bastante malas para largas distancias.
En fin, que lo primero que tenemos que hacer es sentarnos a buscar, comparar, y elegir la compañía o compañías que más se adapten a nuestra realidad.
Ok, me has convencido. ¿Cómo monto mi eCommerce?
Hablemos ahora de las herramientas. ¿Cómo montar un eCommerce? Pues bien, afortunadamente, hoy en día tenemos la suerte de contar con código libre y gratuito. O sea, software capaz de crear una tienda online por un coste cero. Aplicaciones como Prestashop, Magento o WooCommerce nos permiten crear una tienda online sin pagar por ninguna licencia.
Aunque eso no quiere decir que la tienda online nos vaya a salir gratis. Que el software sea gratis no significa que lo sea el diseñador, el programador o el desarrollador de la web. Esas personas se dedican a construir tiendas online invirtiendo horas, y esas horas se deben remunerar, por supuesto.
Si tuviera que elegir un software en concreto para realizar una tienda online, yo recomendaría sin duda WooCommerce en el caso que tengas que vender productos físicos, y Easy Digital Downloads en el caso que tengas que vender productos virtuales. Ambos son plugins para WordPress, el gestor de contenidos web más utilizado del mundo. Que por cierto, hablaremos de él y le dedicaremos programas especiales. Bien, en todo caso, tanto estos dos plugins como WordPress en si, son gratuitos. O sea que nos ahorraremos el dinero de las licencias.
Como digo, en otros programas hablaremos de estos dos programas y porque los aconsejo. Pero para que os hagáis una idea, los valoro muy positivamente por la gran comunidad de desarrolladores que hay detrás de ellos. Es precisamente esa comunidad la que ayuda a mejorarlos regularmente, y es esa comunidad a la que podrás acudir en caso que necesites ayuda.
Por cierto, si estáis interesados en saber más sobre este tema, el próximo miércoles día 11 de Junio estaré dando una sesión sobre WooCommerce en el Barcelona WordPress Meetup, unas sesiones en las que se habla de WordPress que tengo el placer de organizar junto con otros compañeros de profesión. Si queréis asistir, es un evento abierto y gratuito, pero os tenéis que apuntar en Meetup.com porque las plazas son limitadas y sólo quedan unas pocas. También podéis encontrar el enlace en las notas del programa, en boluda.com/podcast.
Si monto un eCommerce... ¿funcionará?
Hay muchas variables que pueden causar el éxito o el fracaso de un eCommerce, pero por mi experiencia, hay dos que se llevan la palman. En mi blog tengo un artículo titulado La clave para que un eCommerce funcione, en el que lo cuento en detalle, pero os lo resumiré para que os hagáis una idea.
La primera posbilidad es que vuestro producto sea mucho más barato que en la tienda normal. Estoy hablando de mínimo un 40% más barato. El precio. Si tu producto es un producto conocido que compres donde lo compres es el mismo, y lo puedes conseguir a un precio mejor, y ofrecerlo con ese gran descuento, venderás.
La otra posibilidad es si tienes un producto difícil de encontrar. Imaginemos unas tijeras. No tiene mucha dificultad comprar y encontrar unas tijeras. Podrías ir a cualquier tienda a comprarlas. Pero ahora imaginemos que se trata de unas tijeras para zurdos. O un abrelatas para zurdos. Eso ya es más difícil encontrarlo, ¿verdad? ¿Qué harás? ¿Te patearás todas las tiendas y ferreterías de tu ciudad hasta encontrarlo? Si lo encuentras, claro... No, no lo harás. Pensarás "mejor voy a buscar en Google primero..." Y es precisamente ese pensamiento, esa ocurrencia, lo que convierte a tu producto en un producto perfecto para vender en Internet. Un producto que la gente no tiene fácilmente al alcance.
En resumen...
En fin, momento de resumir todo el rollo que os he soltado... el eCommerce consiste en vender productos o servicios a través de una web. Esto está genial porque la web está abierta las 24 horas, los 365 días del año. Es importantísimo analizar las visitas y el comportamiento del usuario para mejorar resultados mes tras mes. Pero también debemos ser competitivos y tener un producto diferenciado del resto, porque sino no vamos a vender.
Bien, pues hasta aquí el programa de hoy. Espero que os haya gustado, que hayáis aprendido algo, y si es así, pues estaré la mar de contento si lo valoráis positivamente en iTunes con esas 5 estrellas, que siempre ayudan.
¡Muchas gracias por vuestra atención, y hasta el próximo programa!

May 23, 2014 • 22min
6. eMail Marketing, o sea, mailings
Muy buenos días y bienvenidos una vez más a Marketing Online, el podcast en el que hablamos de todas aquellas cosillas relacionadas con el marketing digital, marketing de redes o marketing de Internet. Da igual como lo quieras llamar. "Lo del Internet", que dicen las abuelas.
Hoy hablaremos de un tema extraordinariamente interesante. El email marketing, o sea, los mailings. El objetivo del programa de hoy es que sepáis que es, y como podéis utilizarlo. Una introducción básica para que se os encienda la bombilla pensando en como aplicarlo para vuestra empresa.
¿Pero a ver, qué es el eMail Marketing?
Pues de hecho, el eMail Marketing, es quizás la forma más antigua de Marketing Online, y actualmente aún una de las más eficaces. Básicamente consiste en un envío masivo de emails personalizados a un colectivo, dando a conocer algún tipo de información con algún objetivo rentable.
De hecho esto no es nada nuevo. Incluso antes de Internet ya existía esta técnica, pero en lugar de llegarnos un email nos llegaban (y nos siguen llegando) cartas al buzón de casa. El correo comercial o la propaganda, vamos. El eMail marketing es exactamente lo mismo, pero más barato, pues no tenemos que imprimir ni enviar nada por correo. Podemos enviar miles de correos por un precio irrisorio.
Envío masivo personalizado... repito: Personalizado
Fijémonos en que la definición tiene un adjetivo que no está ahí para hacer bonito. La palabra mágica en cuestión es "personalizado". ¿A que me refiero con eso? Pues en que el mail que se reciba estará personalizado para cada destinatario. O al menos, esa sería la gracia... veamos, para que me entendáis, primero os contaré lo que no es un mailing.
Un mailing no es cuando escribes un email con tu editor de email, sea cual sea (Outlook, Gmail, Hotmail, etc.) y lo envías a todo cristo que tengas en la libreta de direcciones, colocándolos en copia oculta. Eso técnicamente se llama "chapuza de la hostia". Incluso cuenta la leyenda (y lo he visto personalmente) que algunas empresas han hecho esa barbaridad colocando a todos los destinatarios en copia sin ocultar, cargándose así no únicamente la gracia del mailing, sino también todas las leyes de confidencialidad de datos existentes.
Así pues, que quede claro que enviar un correo a un montón de gente no es un mailing. La gracia del mailing está en que este debería estar personalizado. Recordemos que no estamos enviando un mail a 100 personas, sino 100 mails a 100 personas. Al tratarse de mails distintos e individuales, nos permite personazarlos. La personalización más clásica es la del email y nombre de la persona que lo recibe. Así pues, cuando recibes un email de eMail marketing, ves que la persona que está como destinatario eres tu, y si está bien hecho, en algún punto del mail (normalmente al principio o incluso en el asunto), estará tu nombre. Por ese simple hecho, la tasa de éxitos del mailing puede pasar de mediocre a excelente, pues habrá muchos menos correos filtrados como spam, y la tasa de apertura será mucho mayor que un único email enviado a "x" número de personas
La clave: La base de datos
Las herramientas necesarias para hacer un mailing son fáciles de conseguir, y muchas de ellas gratuitas. Lo realmente difícil de conseguir, y el factor clave para hacer una campaña de mailing con éxito, es la de la calidad de la base de datos. ¿Y que es la base de datos, a que me refiero exactamente? Pues no es otra cosa que la lista de contactos que tenemos. Nuestra agenda, vamos.
La calidad dependerá de muchas variables. Para empezar, de dónde los hemos sacado. ¿Son clientes actuales nuestros? ¿Son clientes potenciales que han demostrado un cierto interés en algún producto nuestro? ¿Es una base de datos comprada a terceros? Como os podéis imaginar, no es lo mismo tener 1000 contactos de personas que nos conocen y que en algún momento han mostrado cierto interés por nosotros, que 1000 contactos que no saben ni quienes somos ni a que nos dedicamos, que hemos comprado a una empresa externa. Lo que realmente necesitamos es calidad extrema y contactos que sepamos que son nuestro perfil de cliente.
Otro punto clave para valorar la calidad de la base de datos si está actualizada. ¿Son todos esos correos actuales? ¿Siguen esas personas usándolos? O cada vez que hacemos un mailing tenemos un 30% de correos devueltos? En ocasiones tenemos emails antiguos que quizás llevan años sin mirar. Así pues, debemos tener en cuenta ese punto.
Más cosas: La cantidad de información de cada contacto. Tenemos sólo su email, vale... eso es básico. ¿Pero tenemos su nombre? ¿Tenemos también apellidos? ¿Dirección? ¿Origen de captación de los datos? ¿Sabemos por que producto se ha interesado? ¿Cuando? ¿Por qué? Cuantas más cosas sepamos sobre cada contacto, mejor podremos dirigir ese mailing, enviándolo únicamente a las personas más sensibles a esa información. Si enviamos mailings genéricos a toda nuestra base de datos, la respuesta será pobre. En cambio se enviamos distintos mailings a distintos segmentos, la respuesta es mucho más eficiente.
Pongamos un ejemplo, para arrojar luz a todo esto. Supongamos que tenemos un negocio de zapatos. O sea, una zapatería, vamos. Y queremos hacer un mailing. Bien, una opción de perdedor, sería enviar un mailing a todos nuestros clientes hablándoles de nuestras novedades y ofertas, en general. Bueno, no está mal. Pero una opción ganadora sería enviar por ejemplo, dos mailings distintos. Uno a mujeres y uno a hombres. Cada uno con mensajes y fotos distintas. A las mujeres les mostraremos más zapatos de tacón, les hablaremos de moda y de quizás alguna celebrity que lleva no se que zapatos, mientras que a los hombres les hablaremos de precios, ofertas y duración de los zapatos, por ejemplo. Da igual, es sólo un ejemplo, una caricatura para que os deis cuenta de lo que hacemos. La idea está en personalizar el mensaje para cada segmento, para que la información que les llegue al correo sea más interesante para ellos, de más valor, y opten para llevar a cabo esa compra o acción que estamos buscando conseguir.
Esto es sólo un ejemplo, pero tenemos muchas otras opciones. Podemos enviar mailings por franjas de edad, o uno para clientes y una para no clientes. Quizás un mailing para jubilados o pensionistas, uno para chicas de 18 a 15 años, o uno únicamente a aquellos clientes VIP. ¡Imaginación al poder! Analiza tu agenda, segmenta esos contactos y empieza a triunfar.
Herramientas de mailing
Hay muchas herramientas de eMail marketing en el mercado, pero la más extendida actualmente es sin duda alguna, Mailchimp. Se trata de una web en la que puedes darte de alta, subir tu listado de contactos, y empezar a enviar mailings. Tiene un límite de 12.000 mailings mensuales gratuitos, de modo que sólo empiezas a pagar a partir de esa cantidad.
Pero vamos, que 12.000 mails es una barbaridad. Si realmente tu estrategia de mail marketing está bien montada, si superas esos limites, el dinero que vas a ganar a través de esa campaña será miles de veces el coste del envío. La mayoría de mis clientes son emprendedores, startups y CEOs de PyMEs, y en rara ocasión superan esos límites. Y si los superan, el coste de envío es ínfimo comparado con los ingresos que les supone hacer el mailing.
Esta herramienta te permite tratar tu base de datos de muchas formas. La base son lo que ellos llaman "listas", que no son ni más ni menos que las listas de contactos. Estas se pueden segmentar como tu quieras, en función de todos los datos que tienes de cada contacto, de forma que en el momento en el que creas una nueva campaña, o sea, un nuevo mail que enviar, puedes definir a que segmento de la lista lo envías. Estas listas nos permiten tener todos los campos personalizados que queramos. Estas listas las podemos editar, duplicar fusionar entre ellas, exportar, etc. O sea que el sistema es muy versatil, vamos.
Creando el mail que enviarás
Esta misma herramienta es la que se encarga de preparar el email que enviarás. O sea, el correo que se mandará a esto grupo de gente, no se escribe en Gmail o en Outlook, sino que se hace con un editor especial de correos, que normalmente te da varias plantillas a elegir, para que puedas optar por la que más te guste. Incluso puedes crear tus propias plantillas para que encajen con tu imagen corporativa y todo quede más homogéneo.
Que quede claro que el mailing no tiene porque ser el típico newsletter con fotos y colores que nos llega siempre. En muchas ocasiones, los mailings que más funcionan son aquellos sin ninguna floritura. Simples emails de texto sin formato alguno, como si de un email normal se tratara. Al salirse tanto del diseño de email de propaganda o folleto, los que lo reciben lo ven más humano o sincero, por así decirlo. Así pues, menos es más.
En fin, así pues, con diseño de colores o sin diseño, el caso es que la aplicación de mailing nos ofrece su propio editor del correo, en el que pondremos toda la información correspondiente. Un anuncio, una oferta, una información importante... en fin, el mensaje que queramos. Y una vez lo tengamos hecho, pulsaremos enviar.
Enviando el mailing
Ese punto es también muy importante, pues como decíamos antes, no es lo mismo enviar 1 mail a 100 personas que 100 mails a 100 personas. Si los enviáramos todos de golpe, en el mismo momento, podemos encontrarnos dos problemas. El primero, que el servidor en el que estamos tenga un límite de envío y nos deje a medias. El segundo, que los servidores que reciben esos mails los vean como SPAM, pues se envían todos des del mismo servidor de repente, y lo filtren directamente a la carpeta de correo no deseado del destinatario.
Así pues, para evitar eso, lo que haremos será enviarlos poco a poco, en grupos discretos y desde servidores distintos. Bueno, de hecho eso es lo que hace la herramienta de mailing. De este modo maximizaremos el alcance del mailing.
También está completamente recomendado ajustar los registros DKIM y SPF de tu dominio. Esto es un tema técnico en el que no entraremos en detalle, porque lo deberían hacer los técnicos de turno, pero para que nos hagamos una idea, ajustando esos registros, lo que hacemos es validar a esa aplicación a enviar emails desde nuestro dominio. O sea, que le damos permiso para enviar emails con nuestro nombre. Si eso no está configurado correctamente, la tasa de éxito de mensajes recibidos es menor.
Y ahora lo mejor... a analizar resultados
Pero no nos pensemos que después de enviar el mailing ya estamos. No es así ni mucho menos. Ahora toca lo mejor, que es analizar los resultados. Y os preguntaréis ¿Pero qué resultados? Bueno, pues muy fácil. Estas herramientas de mailing nos permiten hacer una cosa más que no se puede hacer a través de un correo normal. Analizar informes.
Los informes nos dan todo tipo de información sobre el éxito del mail. Pero los datos más importantes, y los que todo el mundo suele valorar más, son las tasas de entrega, de apertura y de clics.
La tasa de entrega es el porcentaje de correos que se ha podido entregar correctamente. Eso quiere decir que la persona lo ha recibido. O sea que el correo de esa persona es válido, y no se ha rebotado el correo. Eso podría pasar en el caso que una persona cierre su correo, o lo tenga lleno y ya no acepte más mensajes.
La tasa de apertura es el porcentaje de gente que ha abierto el correo. Si, esto se puede saber técnicamente, gracias un sistema de seguimiento que no vamos a explicar ahora, para no complicar el tema. Pero el caso es que se puede. La tasa de apertura pues, es muy significativa porque vemos cuantas personas han abierto ese correo.
Finalmente, tenemos la tasa de clics. Eso es el porcentaje de gente que ha hecho clic en algún enlace del mail. Por ejemplo, si el email es una oferta, que tiene un enlace hacia nuestra web para comprar un producto, y alguien hace clic en ese enlace, pues eso cuenta como un clic. De esta forma, podemos saber cuanta gente ha visitado nuestra web y ha visualizado esa oferta gracias a nuestro mailing.
A partir de aquí, se pueden hacer miles de informes y análisis, tales como comparar tasas entre ellas para ver el nivel de fidelización de los clientes que abren el mail, tasas de interés del contenido, tasas de desinterés, y mil ideas. Pero vamos, eso ya depende de cada caso.
Pero que nos quede algo claro... Lo más importante de esos informes no es el análisis en si, sino las acciones que tomaremos a continuación. O sea, analizar para definir un diagnóstico, para actuar en consecuencia! ¿Sino para que analizo? Si tengo una tasa baja de entrega, es que mi base de datos está obsoleta, y debo actualizar esos emails. Si la tasa de apertura es baja, es que no he logrado convencer a nadie ni siquiera a abrir el correo (muy triste por cierto) y deberé pensar en un mensaje más atractivo para que la gente lo abra. Si el problema es la tasa de clics, es que a nadie le importa lo que he dicho en ese correo, y debería replantearme esa estrategia. ¡Quizás la apertura es baja, pero el clic es alto! ... en fin, cada mailing es un mundo, y no podemos empezar a abrir todas las opciones posibles, pues hay cientos de combinaciones.
Resumen
En resumen, el eMail marketing es el envío masivo de emails personalizados. Es el sistema más potente, eficaz y eficiente de marketing online, pero debemos tener una base de datos de calidad o no hay nada que hacer. A continuación debemos implementar una estrategia acorde a ella, analizar los resultados, y tomar las acciones necesarias para que la siguiente campaña sea mejor.
En fin, pues esto es todo por hoy. Como siempre, ya sabéis que yo me gano la vida con esto del Marketing Online, o sea que si tenéis cualquier duda, o queréis lanzar una campaña de eMail Marketinc de éxito, ya sabéis dónde encontrarme. En boluda.com, o enviándome un correo a joan@boluda.com
Espero que el programa de hoy haya sido de provecho, que hayáis aprendido algo, y ya lo sabéis... si es así, agradeceré una buena valoración en iTunes, pues eso siempre ayuda.
¡Muchas gracias, y hasta la próxima!

May 22, 2014 • 19min
5. SMO, o sea, redes sociales
Muy buenos días y bienvenidos una vez más a Marketing Online, el podcast en el que hablamos del fantástico mundo del marketing en Internet, márketing digital, o marketing de redes, da igual como le quieras llamar, porque ya sabemos de lo que hablamos.
Hoy toca hablar de SMO, o sea Social Media Optimization, o sea, redes sociales. Ya sabéis: Facebook, Twitter, LinkedIn, Google+, Pinterest, Instagram, o Youtube entre otras. El objetivo del programa es que os podáis hacer una idea de como funciona y de como le podéis sacar provecho.
Pero exactamente, ¿Qué es una red social?
Hablando en plata, una red social simplemente una web. No tiene más secreto, aunque nos intenten vender conceptos más complicados. Una web en la que mucha gente está inscrita y comparte información, ya sea en forma de texto, fotos, vídeos o lo que sea. La idea está en compartir información con otras personas afines, ya sea a nivel profesional, sentimental, familiar o simplemente de entretenimiento.
Pero cierto es que en la web no acaba todo. Una red social suele tener muchos sistemas de acceso, no únicamente la web en sí que visitas en el navegador, sino de otras formas. Por ejemplo, una forma muy típica de acceder a una red social es a través de una App de móvil. Así pues, en lugar de ir a la web de Twitter para escribir algo, puedes usar la aplicación para móvil, pues es mucho más fácil y rápido. También existen aplicaciones para tablets, o incluso para ordenadores, tengas la marca que tengas, y tengas el sistema operativo que tengas. Incluso podemos optar entre varias aplicaciones o software que ofrecen más o menos extras. Así pues, se puede acceder a esas redes sociales a través de múltiples programas o dispositivos.
¿Pero para qué sirve?
Os preguntaréis ¿Y que pinta mi empresa dentro de una red social de estas? ¿Para qué sirve? Bueno, pues la gracia está en que del mismo modo que una persona se puede inscribir a una red social, las empresas también pueden. Y evidentemente, también pueden compartir información, ya sea con personas o con otras empresas. Ahá, exacto. Ya veis por dónde van los tiros, ¿verdad? A cuanta más gente llegue esa información que comparto, más gente me conocerá y más gente me comprará. O al menos esa es la idea básica. Aunque como veremos, no es tan fácil.
Sobretodo, una red social es un sistema masivo de distribución de contenido. Y eso es importantísimo. Analicemos la definición de Marketing de Contenidos: "El marketing de contenidos es una técnica de marketing de creación y distribución de contenido valioso, pertinente y coherente para atraer y adquirir un público claramente definido con el objetivo de impulsar una acción rentable del cliente." Como podéis ver, es el matrimonio perfecto.
¿Pero como de masivo es? Bien, pues para hacernos una idea, actualmente Facebook tiene 1.310.000.000 de usuarios activos. Youtube 1.000.000.000, y Twitter 241.000.000. Y eso son usuarios activos, eh? O sea, que se han conectado durante el último mes. Como podéis ver, es muy, muy masivo. Imaginad que Facebook tiene actualmente 700.000 "Me gusta" por minuto. De las 10 páginas más visitadas a nivel mundial, la tercera es Facebook, la cuarta Youtube y la sexta Twitter.
Esto parece el paraíso, ¿no?
Pero claro, no es oro todo lo que reluce. Como en todo sistema, hay ciertos puntos débiles. En el caso de las redes sociales, la pega son precisamente esos miles de millones de usuarios que las utilizan. Os preguntaréis como pueden ser un problema todos esos usarios... bien, pues porque son nuestros competidores.
Cada vez que ponemos una actualización de estado en una red social, estamos compitiendo a nivel de visibilidad no sólo con otras empresas que publican otros mensajes, sino con todos los amigos y conocidos que esa persona tiene agregados en esa red. O sea, que nuestro mensaje compite con una foto de las vacaciones de un primo, con actualizaciones de estado de tu pareja, o con vídeos virales del cuñado. Todo eso aparece en el timeline de cada usuario, y a una velocidad vertiginosa. Así pues, a veces es muy complicado que nuestro mensaje destaque por encima del resto. Y mucho más que después alguien lo recuerde al final del día.
Sólo un dato: Una actualización de Facebook dura de promedio 3 horas en el timeline de alguien, y sólo llega al 16% de los que te siguen.
Entonces, ¿Cómo llego al usuario?
Principalmente las empresas pueden darse a conocer en las redes sociales de dos formas.
La primera es de una forma orgánica, o sea, ganándoselo a pulso, compartiendo información importante y consiguiendo que la gente te siga por voluntad propia y porque les interesa esa información. Esa es la forma más auténtica de construir una comunidad. Generar contenido de valor que atraiga a ese publico objetivo interesado en ella. Por ejemplo, este podcast. Yo hago este podcast con información de valor para la gente interesada en el Marketing Online. Yo creo contenido constantemente, añadiendo más y más programas. Y poco a poco voy construyendo comunidad a medida que la gente descubre y comparte este podcast.
Ya hablaremos de gestión de comunidades y del papel del Community Manager más adelante en otros programas, pero ahora lo que me interesa es que os quede un concepto claro: La gestión de la comunidad orgánica requiere un esfuerzo hercúleo como menos. Se debe cuidar, mimar y vigilar como si tratara de un huerto o jardín. Debes cavar, usar fertilizantes, plantar, regar, cuidar, arrancar malas hierbas, y mimarlo o se te morirá en dos días. Así pues, tengamos en cuenta que no es para nada fácil. Requiere esfuerzo.
El otro método para llegar al usuario y crear un grupo de seguidores (más que no comunidad) es, evidentemente, pagando. De ese modo, conseguiremos llegar a más gente y tener un alcance mucho más amplio y rápido que el que tendríamoss si lo hiciéramos de modo orgánico. Es lo mismo que comentábamos en el programa anterior acerca de AdWords comparado con el SEO. Pero a diferencia de AdWords, aquí no tenemos "palabras clave", pues la gente no busca productos ni servicios en las redes sociales. Simplemente se los encuentra "magicamente". Hablemos de ello.
En los dos últimos programas hemos hablado de SEO y de SEM, y de ese concepto tan importante que son las palabras clave. O sea, eso que la gente busca en Google para encontrar productos o servicios que le interesan. Pero claro, en las redes sociales no buscan cosas, como se hace en Google. Entonces, cómo podemos llegar a los usuarios? Pues bien, la palabra mágica en esta ocasión, es "segmentación".
Segmentación, o sea, la clave del éxito
El punto fuerte que tienen las redes sociales, es la información de los usuarios. Pueden saber no sólo nuestros correos y nombres, sino también mucha más información, como nuestra ubicación geográfica, amigos, familia, gustos, preferencias, edad, trabajo, pareja, día de cumpleaños, sexo, sitios dónde hemos estado, empresa dónde trabajamos, y cientos de cosas más. Cada vez que hacemos un "Me gusta", Facebook se lo apunta, y aprende de nosotros.
Como individuales eso quizás nos puede parecer un poco aterrador, pero como empresarios nos abre un mundo de posibilidades, pues podemos mostrar nuestros anuncios a ese publico exacto al que queremos dirigir nuestro producto o servicio.
Por ejemplo, si somos una web para encontrar pareja, podemos dirigir anuncios a aquellas personas que están solteras, o que han acabado una relación sentimental hace poco. O si somos psicólogos, podemos ofrecer servicios a aquellas personas que se han quedado viudas recientemente. O a la gente que se ha tenido que mudar a otro país y viven lejos de la familia. Si somos cerrajeros, podemos mostrar anuncios a gente que se acaba de mudar a otro piso, y quizás quieren cambiar la cerradura por si acaso. Los veterinarios pueden anunciarse únicamente a gente que tenga animales, y las agencias de viajes únicamente a gente que suele viajar de forma frecuente. Todo eso es posible gracias a la segmentación. O sea, elegir a que perfil de personas quieres mostrar tu anuncio. Así de fácil.
¿Y cómo es él?
Pero para poder hacer eso, lo primero que tenemos que tener claro es como es tu perfil de cliente. Como dice la canción, ¿Y cómo es él? ¿En qué lugar se enamoró de ti? ¿De dónde es? ¿A que dedica el tiempo libre?. Si no tenemos respuestas a esas preguntas, paremos máquinas y no hagamos nada más en las redes sociales. Simplemente no vale la pena. No funcionará.
Tenemos que tener clara una idea de quien es nuestro perfil de cliente. Para poner un ejemplo, os hablaré del mío. Mi perfil de cliente es ese autónomo o propietario de una PyME, entre 33 y 43 años, que tiene un smartphone, que escucha podcasts, que le interesa y tiene cierta inquietud hacia la tecnología y conocer las tendencias actuales, para saber que puede aplicarlo en su negocio. No le interesa perderse nada que le pueda funcionar, pero no tiene demasiado tiempo para ponerlo a la práctica, pues su trabajo en el día a día le roba todo el tiempo, y no puede sacar más tiempo de dónde no hay. Así pues, a través de la confianza que genero en él a través de mis artículos, los programas, los cursos y las buenas referencias de otros clientes, decide contratar mis servicios. Ese es mi oyente, y el usuario de mi web.
Así pues, lo primero que debemos hacer es tener claro a quién nos dirigimos. Una vez tengamos eso claro, la campaña y el mensaje que lancemos en las redes sociales, saldrá sólo.
¿Y que tal eso de la viralidad?
El tema de la viralidad daría para un programa entero. Y de hecho, lo tendremos. Pero para situarnos, podemos decir que la viralidad es lo que se logra cuando cierto contenido que has subido en una red social se difunde de forma explosiva y exponencial, tal y como lo hace un virus. Así pues, el alcance de ese contenido llega cientos de miles de personas con un coste cero.
Hay muchos factores que ayudan a la viralidad. Y ya hablaremos de ellos. Pero el más importante es bastante curioso, pues es relativamente egoísta. Es la respuesta a la pregunta ¿Porqué la gente comparte algo en las redes sociales? Y la respuesta es "La gente comparte un contenido porque tenerlo en su cuenta les hace parecer más [lo que sea]." Más inteligentes, mas guapos, más honestos, más hippies, más utiles... da igual. Lo que sea, pero que quieren dar a conocer que eso forma parte de su "marca personal". Así pues, tu contenido debería servir y ayudar a tus seguidores a sentirse bien acerca de ellos mismos.
Así pues, cuando vayas a publicar algo en las redes sociales, no pienses sólo en ti, sino en ellos. Y contesta sinceramente a la pregunta "¿Compartiría yo eso, si fuera de otra empresa?"
Linea editorial o guía de estilo
Finalmente, acabaremos mencionando otro punto clave que se debe abordar en toda estrategia de redes sociales, es la linea editorial y guía de estilo. Debemos tener muy claras las respuestas a preguntas como ¿Cómo hablaremos a nuestra comunidad? ¿De "tú" o de "usted"? ¿Formal o informalmente? ¿Cuantas veces publicaremos algo? ¿Cada día? ¿Una vez a la semana? ¿Una vez al mes? ¿Qué tipo de contenido publicaremos? ¿A que horas publicaremos?
Todo eso dependerá de cada caso. Del tipo de empresa, de producto, de servicio... Por ejemplo, no es lo mismo el Facebook de una pastelería que el Facebook de una compañía de seguros. Unos puede permitirse un nivel de informalidad que los otros quizás no. Así pues, no hay una respuesta correcta única, porque depende de vuestro caso en particular.
En resumen...
Resumiendo, podemos decir que las redes social son una herramienta fundamental para difundir nuestro producto o servicio. Tal difusión se puede hacer de forma orgánica o pagando, y que la clave de esa difusión es que se puede segmentar, para llegar a ese público específico al cual nos queremos dirigir. Deberemos pensar muy bien como hacerlo, y si la estrategia de redes sociales está bien diseñada, los resultados pueden ser extraordinarios.
En fin, espero que el programa de hoy os haya sido de provecho, y que hayáis aprendido algo de valor. Si es así, no olvidéis valorar el podcast en iTunes con esas cinco estrellas, que siempre ayuda. Y si tenéis cualquier duda, podéis contactar conmigo a través de https://boluda.com/contactar, o de mi correo joan@boluda.com
¡Muchas gracias por vuestro tiempo, y hasta el próximo programa!

May 21, 2014 • 21min
4. SEM, o sea, AdWords
Bienvenidos a una nueva entrega de Marketing Online, el Podcast en el que hablamos de todo aquello que hace referencia al marketing digital, marketing en internet o marketing de redes, elige tu mismo lo que prefieras, porque al final va a ser lo mismo.
Hoy hablaremos de SEM, o sea, AdWords. Como siempre, el objetivo del programa es que de una forma rápida podáis tener una idea inicial de lo que es este concepto. En otros programas hablaremos con expertos de AdWords para aprender un poco más en profundidad.
Así pues, sin más dilación... ¡Empecemos!
Aclaremos conceptos... ¿SEM? ¿PPC? ¿AdWords?
Antes que nada, deberíamos aclarar los conceptos básicos, pues muchas veces se habla de SEM, PPC o AdWords así a lo loco y a veces la gente se hace un lío.
Veamos... lo más genérico es el PPC. Eso quiere decir Pay Per Clic, o sea, pagar por clic. Así pues, PPC significa que vamos a hacer una campaña publicitaria en la cual vamos a crear ciertos anuncios, y deberemos pagar cada vez que alguien haga clic en uno de ellos. Así pues, si nadie hace clic no pagamos. Esos anuncios pueden mostrarse en muchos sitios. Por ejemplo, en la página de resultados de Google podemos poner anuncios de texto. En Facebook podemos poner anuncios de texto con una imagen al lado. En algunas webs podemos poner banners, etc. Todo es lo mismo. Anuncios que aportan visitas pagadas hacia tu web.
Luego tenemos lo que sería SEM. Eso es el Search Engine Marketing. O sea, los anuncios de texto que ponemos en las páginas de resultados de los buscadores. Es un tipo de anuncio concreto de los que ya hemos comentado. Un anuncio de PPC, o sea, de pago por clic, que se muestra en un buscador cuando alguien busca algo relacionado con nuestro producto o servicio. Estos suelen funcionar muy bien, porque si alguien ya está buscando nuestro producto o servicio, quiere decir que ya está relativamente interesado en adquirirlo o contratarlo (teóricamente).
Finalmente, tenemos AdWords. AdWords es eso mismo, o sea SEM, pero concretamente cuando hablamos de Google. Así pues, AdWords son esos anuncios de PPC que aparecen en los resultados de búsqueda de Google. Como Google es el buscador rey en la actualidad, suele hablarse de AdWords cuando se debería decir PPC o SEM, ya que para la mayoría de anunciantes es lo mismo, pues es lo único que hacen.
Así pues, todo aclarado.
Palabras clave
Las palabras clave son, una vez más, la clave para cualquier campaña de SEM. Si no hacemos un buen estudio de palabras clave, lo tenemos muy mal, porque estaremos tirando el dinero a lo loco. Es muy importante elegir muy pero que muy bien esas palabras, pues son el pilar fundamental del resto de la estrategia.
Pongamos un ejemplo. Imaginemos que tenemos una tienda online de colchones baratos. Lo lógico parece que una de las palabras clave fuera "colchones", ¿Verdad? Pues no. Esa sería una mala estrategia, ya que es una palabra demasiado genérica. Nos gastaríamos una barbaridad de presupuesto para tener un anuncio en las primeras posiciones y no sería demasiado eficiente.
Así pues, vamos a concretar. En lugar de "colchones", podríamos optar por la búsqueda "colchones baratos". Sin duda, habrá menos búsquedas para esa palabra, pero las personas que están buscando colchones baratos seguramente mostrarán más interés para nuestro producto.
Ahora, vamos un poco más allá. En lugar de "colchones baratos", ¿que pasaría si optamos por "colchones baratos online"? Una vez más, habrá menos búsquedas, pero mas interesadas. ¿Y si optamos por la frase "comprar colchones baratos online"? Buen, está clarísimo, verdad? Menos visitas, pero mucho más interesadas en nuestro producto, pues eso es exactamente lo que hacemos. Vender colchones baratos online.
Bien, éste es sólo un ejemplo en concreto, y deberíamos analizar mejor el modelo de negocio, pero sirve para hacernos una idea que lo que quiero decir. Debemos evitar ser demasiado genéricos, pues estaremos atrayendo demasiadas visitas "vacías". O sea, visitas sin compra. Lo que nos interesa es pagar únicamente a esas visitas que tienen un gran potencial de compra, y evitar el resto, pues nos pueden hacer gastar el presupuesto de la campaña y quizás ya no nos quedará presupuesto para mostrar ese anuncio a las personas que realmente nos interesaban.
Y ya que sale el tema... hablemos de presupuesto
Presupuesto en SEM
La forma más fácil de establecer y de pensar en el presupuesto que queramos destinar a SEM, es estableciendo un presupuesto diario. O sea, cuanto queremos gastar en AdWords cada día. Quizás serán 3€, quizás 50€, o tal vez 80€. Da igual, el tema está en establecer esa cantidad, para calcular una aproximación del número de visitas que conseguiremos cada día.
Por ejemplo, si cada visita nos cuesta 50 céntimos, y gastamos 3 euros diarios, tendremos únicamente 6 visitas cada día. O sea, una miseria. Difícilmente podremos ver resultados a corto plazo, a no ser que nuestra campaña sea absolutamente impecable y nuestro producto exactamente lo que busca el usuario. Si tenemos una tienda online, por ejemplo, en la que la media de porcentaje de ventas es del 1%, tardaremos dos semanas en tener una única venta (de media).
Es importante saber repartir bien ese presupuesto a lo largo del mes. No es lo mismo la primera quincena que la segunda. Durante los primeros días de cada mes se concentran más ventas, pues la gente ha cobrado hace poco, mientras que los últimos días del mes son más pobres para todo el mundo. No es lo mismo el fin de semana, que los días laborales. Ni que las vacaciones. Así pues, deberemos canalizar nuestro presupuesto a esos horarios y días más productivos.
Precio por clic
Lo que mis clientes suelen preguntarme es... pero realmente, ¿cuanto cuesta un clic? Ah, sí... esa es la pregunta del millón de dólares, ¿verdad? Y como siempre en marketing, la respuesta es... depende.
Básicamente, el precio del clic depende del nivel de competencia que tenga la palabra clave por la que quieres que aparezcan tus anuncios. Pongamos por ejemplo, que vendes "gallifantes azules". Bien, como no hay demasiadas empresas (por no decir ninguna) que se dediquen a vender gallifantes azules, el precio por clic será muy bajo, porque no hay ningún otro interesado.
En cambio, si te dedicas a ofrecer servicios de "depilación laser", hay muchísima competencia. Hay miles de centros que lo ofrecen, y todos ellos quieren estar los primeros. Así pues, Google coloca al que más paga por cada clic o visita en la primera posición, el segundo que más paga en segunda posición, y así sucesivamente. Así pues, es un sistema de subasta, que coloca en mejores posiciones los que más pagan.
Cierto es que hay otras variables que ayudan a minimizar ese precio por clic. Una de ellas es lo que Google llama "Nivel de calidad". Eso viene a ser una nota que te da en función de ciertos parámetros, como el texto del anuncio, la página de destino de ese anuncio, la rapidez de carga de tu web, etc.
Otro factor importantísimo es el CTR, que es el porcentaje obtenido al dividir el número de clics que obtiene un anuncio entre el número de veces que ese anuncio se ha mostrado. Así pues, si tu anuncio se ha mostrado 100 veces y han hecho clic en él 3 veces, tienes un CTR del 3%. A Google le interesa que se CTR sea alto, pues lo que quiere son clics, o sea dinero.
Anuncios
Los anuncios son quizás la segunda cosa más importante a tener en cuenta en una campaña de AdWords, o de SEM, o de PPC en general, pues el anuncio es al fin y al cabo lo que ve el usuario. Y en ocasiones puede ser lo que lleve a una campaña al fracaso.
En general, el anuncio debe ser claro, concreto y realista. Me explico... si vuestro anuncio es ambiguo, nadie va a hacer clic en él. Así pues, bajará vuestro CTR, y por tanto el nivel de calidad, y poco a poco Google os irá bajando de posiciones, hasta que ya no aparezcáis. Por ejemplo, funciona muy bien poner información concreta, como una oferta. Si tienes un producto que en el mercado se cotiza a 140€, y por lo que sea lo puedes ofrecer a 99€, puedes poner ese precio en el anuncio, pues la gente que está buscando ese producto ya conoce el precio normal, y es capaz de detectar esa oportunidad. Así pues, normalmente, los anuncios con precio funcionan mejor que el resto. Además, la persona que ha visto el precio y a pesar de eso hace clic, es que sigue estando interesada en ese producto a ese precio, o sea, que sabiendo el precio ha decidido hacer clic, por lo que de algún modo está "aceptando" ese precio.
Otro problema es cuando el anuncio es poco sincero o realista. Por ejemplo, si en tu anuncio dices que tienes unos precios imbatibles, o un outlet con unas ofertas extraordinarias, pero no es así, la gente hará clic en el anuncio (o sea, que pagarás esa visita), pero luego cuando vean los precios de tu página, verán que no era para tanto, y volverán atrás para seguir buscando. Pero claro, ya habrás pagado la visita.
Lo mismo pasa al revés. Si tu anuncio en lugar de posicionar tu producto como muy barato lo que hace es hablar de calidad, lujo o exclusividad, lo que harás será ahuyentar a todos aquellos clientes que sólo están interesados en precio, evitando así pagar por visitas que no son el perfil de tu cliente, que seguramente cuando vean tus precios se echaran para atrás. Es lo mismo que en el marketing tradicional pasa en las tiendas. Si tus escaparates (anuncios) reflejan calidad y lujo (precio alto) no entrará tanta gente a tu tienda (web), pero los que entren ya saben a lo que van.
Optimización constante
Otro de los puntos clave de cualquier campaña es la optimización constante. Y digo constante, porque se debe hacer periódicamente. Y eso es lo que puede marcar la diferencia entre una campaña que buena con una campaña óptima. El proceso de optimización consiste en analizar los datos de las visitas del histórico, o sea, de un período determinado de tiempo, llegar a conclusiones, y ojo... tomar acción. Hacer algo para mejorar (optimizar) esa campaña.
Pongamos un ejemplo. Supongamos que durante una semana hemos hecho una campaña que mostraba nuestros anuncios las 24 horas del días, los 7 días de la semana a toda España. Pasados esos 7 días, analizamos los informes y nos damos cuenta que las ventas se concentran sobretodo de 09:30 a 10:30 de la mañana, a partir de las 6 de la tarde, y los fines de semana. Además, en un 80% de los casos nos compran en capital de provincia.
Bien, entonces podemos deducir que nuestro cliente suele buscar nuestro producto durante la hora del desayuno, cuando sale del trabajo o durante sus días libres. Ese es un patrón bastante clásico en productos de ocio. ¿Qué podemos hacer? Pues sólo mostrar nuestros anuncios durante esas franjas horarias, y únicamente en capitales de provincia. ¿Qué logramos con eso? Simple. Estamos concentrando nuestro presupuesto en las zonas horarias y geográficas que más nos compran. Así pues, no "desaprovechamos" ni un céntimo de ese presupuesto en zonas horarias o geográficas que no son eficientes. Esos 3 euros diarios que decíamos antes, en lugar de diluirse en 24 horas al día en toda España, se concentrarán en ese horario y zona en la que tenemos más compradores. Así pues, la posibilidad que nos compren es muy superior.
Lo mejor, resultados inmediatos
Una de las mejores cosas de AdWords es que los resultados son inmediatos. O sea, que no hace falta esperar días y más días para ver si las campañas funcionan o no. En el momento en el que activas una campaña, Google la empieza a mostrar de forma inmediata. Si todo está bien, empezarás a vender. Si no está bien, deberás analizar que está fallando. Pero en todo caso la respuesta será inmediata, y eso tiene un valor incalculable, porque nos permite rectificar rápidamente esa campaña.
Tanto si es porque no estamos consiguiendo visitas, como si es porque las visitas que tenemos no están comprando, el caso es que podremos analizar el porqué, y podremos modificar la campaña, los anuncios, las palabras o la información de la web, para conseguir mejorar esos resultados. Esto es imposible hacerlo con publicidad offline, con la que tradicionalmente sólo podíamos poner un cirio, rezar y esperar. Imaginemos el caso de un anuncio en una revista. Sería imposible valorar los resultados del primer día, y modificar el anuncio para el día siguiente, porque la revista ya está imprimida y en casa del lector. Ya no hay nada que hacer. En cambio con SEM, simplemente podemos modificar lo que queramos, esperar 24 horas y ver resultados. Y es es impagable.
En resumen
En resumen, las campañas SEM son aquellas que nos permiten colocar anuncios relevantes para ciertas búsquedas en la página de resultados de los buscadores, o sea Google, para que aquellos usuarios que están buscando nuestro producto nos encuentren. Se paga por cada clic (o visita) y los resultados son inmediatos y muy eficientes si la campaña está bien pensada y optimizada.
Así pues, damos por concluido este programa de introducción a AdWords. Mi objetivo era dar a entender el funcionamiento básico. Más adelante hablaremos de aspectos más concretos y entraremos en detalle con algunos expertos del tema. Espero que os haya sido de provecho y que hayáis aprendido algo de valor! Si tenéis alguna duda, pregunta o cuestión, os podéis poner en contacto conmigo a través de mi web, en https://boluda.com/contactar.
Gracias por vuestro interés, y nos escuchamos en el próximo programa. ¡Adiós!


