Marketing Online

Joan Boluda
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Jan 7, 2026 • 17min

2988. Ciclo métricas y analítica: Embudo de conversión

Hoy hablamos del embudo de conversión. Qué es, cómo interpretarlo, errores comunes de su análisis y qué acciones podemos tomar con esa información. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos en pleno curso de Google Looker Studio, una estupenda herramienta gratuita para crear paneles de control (dashboards) con los datos de nuestro negocio. Ahora sí, vamos al lío. Hoy toca cerrar el círculo. Anteayer hablamos de las páginas de entrada, ayer de las páginas de salida y, justo en medio de todo esto, está el embudo de conversión. Que es donde realmente pasan las cosas interesantes. Porque las métricas sueltas nos dan números, sí. Pero un embudo de conversión, de principio a fin, nos cuenta una historia. Y hoy quiero que aprendamos a leer esa historia. Un embudo de conversión es la secuencia de pasos que da un usuario desde que entra en una página hasta que completa un objetivo. Nada más. No es una métrica, es un recorrido. Y de ese recorrido sí que luego podemos sacar métricas. Por ejemplo, la tasa de conversión, que ya comentamos la semana pasada. Esa métrica reina que nos dice cuántos de los que entran acaban convirtiendo. Pero el embudo va mucho más allá, porque nos permite analizar qué pasa paso a paso. Imaginad un ejemplo muy simple. Llega alguien a una página de contenido, por ejemplo, a este post. Entra, lo lee un poco y hace clic en el CTA que veis arriba a la derecha. Rellena el formulario de suscripción y llega a la página de gracias. Ya está. Ese es el embudo. Cada una de esas páginas forma parte del recorrido. Y cuanto menos largo sea ese recorrido, más fácil es que alguien llegue al final. Esto no es física cuántica. Cuantos más clics, más posibilidades de perder a alguien por el camino. Y aquí viene lo potente del informe de embudo de conversión. Nos permite ver por qué convierte la gente… y por qué no. Podemos mirar página a página y ver dónde se va la gente. Igual vemos que en la primera página se va un 2 %, en la segunda otro 2 %, y de repente en la tercera se va un 10 %. ¿Qué ha pasado aquí? Algo raro hay. Eso es oro puro, porque ya no estamos optimizando a ciegas. No es “vamos a cambiar cosas a ver si mejora”. No. Aquí vemos claramente dónde está el problema y podemos atacar ese punto concreto. Además, los embudos suelen verse de forma visual, como un flujo que empieza ancho y se va estrechando poco a poco. Y cada estrechamiento fuerte canta muchísimo. Ves claramente dónde hay una fuga, y podemos priorizar. Y ojo, muy importante: mirad siempre el embudo por dispositivos. Porque muchas veces el problema no es la página en sí, sino cómo se ve en móvil. Igual en escritorio se va un 2 % y en móvil se va un 20 %. El promedio parece aceptable, pero cuando segmentas ves el desastre. Botones que no se ven, textos que no aparecen, formularios sin etiquetas… Todo eso se detecta enseguida cuando miras el embudo por dispositivo. Y no hace falta ni entrar a mirar la web “a ojo”, el propio informe ya te está gritando dónde está el problema. Las caídas en un embudo son normales. Siempre se va gente. Si no, tendríamos un 100 % de conversión y estaríamos todos forrados. Pero hay caídas sospechosas. Cambios bruscos. Saltos enormes de un paso a otro. Diferencias exageradas entre móvil y escritorio. Eso no es normal. Muchas veces también nos encontramos pasos innecesarios. El típico checkout de tres pasos que nunca he entendido. Primero, datos personales. Luego, datos de facturación. Luego, datos de envío. Luego invoca a la Virgen de la fuensanta. ¿Por qué? Todo eso se puede hacer en una sola página, con un par de campos condicionales y ya está. Y cuando ves el embudo y ves que en cada paso se pierde gente, se te quitan las ganas de complicar la vida, os lo aseguro. Otro punto clave: no mezclemos tráficos. Cuando analicéis un embudo, separad por canal, por fuente y por medio. Porque si no, solo vais a ver promedios. Y los promedios engañan muchísimo. El embudo de tráfico orgánico no se comporta igual que el de tráfico pagado, ni el de redes sociales, ni el de email. Si lo mezclamos todo, perdemos información valiosísima. Y sí, aunque dé pereza, hay que analizar cada paso del embudo, uno a uno. Porque pequeñas mejoras al principio del recorrido se arrastran hacia adelante. Un 1 % menos de fuga en el primer paso no afecta solo a ese paso, afecta a todo lo que viene después. Por eso, aunque la tasa de conversión sea importantísima, es una métrica incompleta. Te dice el resultado final, pero no te dice el porqué. El embudo es el contexto que necesita la tasa de conversión para poder mejorarla. Intentar subir la tasa sin saber dónde se pierde la gente, es como querer mejorar tus notas sin saber qué asignaturas suspendes. Muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
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Jan 6, 2026 • 15min

2987. Ciclo métricas y analítica: Páginas de salida

Hoy analizamos el informe de páginas de salida (que no siempre son malas). Qué es, cómo interpretarlo y qué acciones podemos tomar con esa información. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezamos el curso de Google Looker Studio, una estupenda herramienta gratuita para crear paneles de control (dashboards) con los datos de nuestro negocio. Ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de una métrica que casi nadie mira y que, cuando se mira, suele generar más confusión que claridad: las páginas de salida. Si ayer día hablábamos de las páginas de entrada (por dónde entra la gente en nuestra web), hoy toca ver justo lo contrario: por dónde se van. Igual que alguien puede entrar en una casa por la puerta, por una ventana o por donde sea, también puede salir por muchos sitios distintos. Y no pasa nada. O no siempre pasa nada. Antes de nada, dejemos claro qué es una página de salida: es la última página que ve un usuario antes de abandonar nuestra web. Puede ser porque cierra el navegador, porque se va a Google, o porque hace clic en un enlace externo que hemos puesto nosotros mismos. Y esto último es importante: que alguien se vaya no es automáticamente algo malo. Todas las sesiones, absolutamente todas, terminan en una salida. El 100 %. Así que lo primero que os diría es: no os frustréis cuando miréis este informe. No es como el de páginas de entrada, que suele ser más agradecido. Aquí hay que mirar con un poco más de cabeza. Hay muchas páginas en las que es perfectamente normal que la gente se vaya. Por ejemplo, un artículo de blog informativo. Alguien llega buscando información, la encuentra, hace clic en un enlace —a una herramienta, a un recurso, a una recomendación— y se va. Fin. Misión cumplida. Eso no es un problema. De hecho, muchas veces queremos que eso ocurra. Si hablamos de una herramienta, sea nuestra o no, es lógico que el usuario haga clic y salga. Lo único que podemos hacer ahí es aplicar buenas prácticas: por ejemplo, que los enlaces externos se abran en una pestaña nueva, para dejar la puerta abierta a que vuelvan. Ahora bien, hay páginas en las que sí deberíamos prestar mucha atención a las salidas. Y aquí entra en juego el objetivo de la página. No es lo mismo una página informativa que una página dentro de un proceso de conversión. Pensad, por ejemplo, en un formulario de contacto. Si alguien llega a la página, empieza a rellenarlo y se va sin enviarlo, ahí tenemos un problema. O en un checkout: si la gente se va justo antes de pagar, mal asunto. O en una landing con una campaña detrás, diseñada para convertir. En estos casos, una salida sí es una señal de alerta. También hay otro punto clave que solemos desaprovechar muchísimo: las páginas de gracias. Después de contactar, después de comprar, después de registrarse… justo ahí el usuario ya ha dado un paso muy importante hacia nosotros. Y muchas veces lo único que hacemos es decir “gracias” y ya está. Es una oportunidad perdida enorme. En ese momento podemos proponer algo más: leer un artículo, escuchar un episodio del podcast, descargar un recurso, unirse a un canal, conocer mejor el proyecto. No para vender más necesariamente, sino para seguir construyendo relación. No debemos dar por hecho que todo el mundo que convierte ya nos conoce. Puede que alguien llegue, compre, y no tenga ni idea de que tenemos un blog, un podcast o una comunidad. Aprovechemos ese momento. A la hora de analizar las páginas de salida, hay varios errores muy habituales. El primero, obsesionarse. La gente se va a ir, sí o sí. El segundo, no tener en cuenta el tipo de página: hay salidas perfectamente justificadas. El tercero, mirar solo el porcentaje sin segmentar por canal. No es lo mismo alguien que viene frío desde una red social que un lead templado que llega desde un email. Y por último, no analizar esto en el tiempo. Si una página forma parte de un embudo y tiene una tasa de salida alta, ahí hablamos de lo que se conoce como leaking: la pérdida de usuarios dentro del funnel. No se trata de eliminar por completo las salidas (eso es imposible), sino de detectar dónde se nos está escapando más gente y por qué. En resumen, la idea clave con la que me gustaría que os quedaseis es esta: una página de salida no es ni buena ni mala por sí misma. Solo es un problema cuando la salida interrumpe el objetivo del usuario… y el nuestro, que normalmente suele ser el mismo. Muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana martes con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡A abrir regalos!
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Jan 5, 2026 • 17min

2986. Ciclo métricas y analítica: Páginas de entrada

Hoy analizamos el informe de páginas de entrada. Qué es, cómo interpretarlo y qué acciones podemos tomar con esa información. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy empieza el curso de Google Looker Studio, una estupenda herramienta gratuita para crear paneles de control (dashboards) con los datos de nuestro negocio. Ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de uno de esos informes de Analytics que, aunque no suele ser el más popular, es de los más potentes para entender cómo funciona una web de verdad: el informe de páginas de entrada. Antes de nada, aclaremos conceptos. Tradicionalmente se ha hablado de landing pages o páginas de aterrizaje, pero a mí este término no me acaba de convencer. Suele asociarse a páginas creadas expresamente para vender, con anuncios, CTAs agresivos y campañas de Ads detrás. Y no va de eso. Aquí hablamos de páginas de entrada, es decir, la primera página que ve un usuario cuando inicia una sesión en vuestra web. Y ojo, porque esa página no tiene por qué ser la home. De hecho, muchas veces no lo es. Puede ser un post del blog, una categoría, una ficha de producto o cualquier URL que tengáis publicada. Cualquiera. La página de entrada es simplemente por dónde empieza la visita. ¿Por qué es tan importante este informe? Porque nos dice cómo nos descubren. No solo desde dónde vienen (Google, redes, tráfico directo…), sino a qué página llegan primero. Y aquí es donde empiezan las sorpresas. A veces descubrimos que hay un post olvidado, una página que nadie tenía en el radar, que se ha posicionado muy bien y está trayendo tráfico… y conversiones. De hecho, lo realmente interesante llega cuando segmentamos por visitas que han convertido. Ahí es cuando vemos qué páginas de entrada no solo atraen visitas, sino que generan resultados. Puede que la home aparezca la primera, sí, pero casi siempre hay muchas otras páginas que están funcionando igual o mejor. Y esas son las que deberíamos analizar a fondo para entender qué tienen de especial. Las páginas de entrada son clave por dos motivos principales. Primero, porque son la primera impresión. Y ya sabéis: no hay segundas oportunidades para una primera impresión. Y segundo, porque son las únicas páginas que pueden provocar rebote. El rebote solo puede darse en la página de entrada. El usuario llega, ve algo… y se va. Por eso es tan útil cruzar este informe con conversiones. Veréis que las páginas que convierten suelen tener rebote cero, por definición. La pregunta no es esa, sino otra mucho más importante: ¿por qué funcionan? ¿Qué tienen que hace que la gente no se vaya y siga avanzando? Aquí aparece uno de los errores más habituales: pensar que solo la home o las landings “de campaña” deben estar bien pensadas. No. Todas y cada una de las páginas de vuestra web deberían funcionar como página de entrada. Siempre deberíamos preguntarnos: ¿qué pasa si alguien llega directamente aquí? ¿Tiene claro quiénes somos? ¿Sabe qué puede hacer a continuación? Lo que deberíamos evitar a toda costa es el callejón sin salida. Esa página que informa, sí, pero que no invita a hacer nada más. Da igual que sea un post de blog. Siempre debería haber una siguiente acción posible: un enlace a contenido relacionado, un CTA contextual, un reproductor, un PDF, otro episodio… algo. No hace falta ser agresivos, pero sí guiar un poco, como en Ikea, con la famosa flechita que te dice “sigue por aquí”. Otro punto clave es cruzar las páginas de entrada con los canales. No todas las páginas funcionan igual con todas las fuentes. Puede que una página tenga una conversión mediocre en global, pero si segmentamos vemos que convierte muchísimo cuando el tráfico viene de Google orgánico, y fatal cuando viene de pago. Si solo miramos el promedio, nos perdemos esta información tan valiosa. Por eso, el análisis no se hace solo mirando el listado general. Hay que ir una a una, al menos las principales. Yo siempre recomiendo analizar las diez primeras (quitando la home) y hacerse preguntas como: ¿Cuál es el objetivo real de esta página? ¿Está pensada para descubrir la marca, para informar, para vender? ¿Qué hace el usuario después de entrar aquí? ¿A dónde va antes de convertir? Y algo que siempre digo: deberíais saber cuáles son vuestras páginas de entrada que más convierten. No todas, pero sí las 2, 3 o 5 principales. Si tenéis un negocio online y no sabéis esto, mal. Muy mal. Es información básica para tomar decisiones. Por último, como con cualquier métrica, hay que compararla consigo misma a lo largo del tiempo. Ver si esa página convierte más o menos que antes, si se ha estancado o si ha caído. Y cuando cae, preguntarse por qué. A veces la respuesta está en algo tan simple como un cambio que hicimos sin darnos cuenta. Así que ya lo sabéis: antes de iros a la cabalgata de Reyes, echadle un vistazo al informe de páginas de entrada. Quitad la home, mirad cuáles os traen conversiones y analizadlas con cariño. Estoy convencido de que de ahí saldrá, como mínimo, una buena decisión para vuestro negocio. Muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana martes con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Feliz día de Reyes!
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Jan 2, 2026 • 3min

2985. Ciclo métricas y analítica: Eventos

Se exploran los eventos como métricas personalizadas que transforman los informes de Analytics. Se explica su importancia para comprender cómo los usuarios interactúan y qué los aleja de la conversión. Además, se discuten recomendaciones sobre eventos esenciales y cómo implementarlos eficazmente. La charla invita a repensar estrategias y a optimizar el proceso de conversión de los usuarios.
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Jan 1, 2026 • 18min

2984. Ciclo métricas y analítica: Tasa de conversión

Hoy hablamos de la tasa de conversión. Qué es, cómo calcularlas, valores promedio en los que debería estar, cómo deberíamos segmentarla, y mucho más. Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos entrando ya en la recta final del curso de Descript, una estupenda herramienta para editar audio y video a partir de texto, con varias funcionalidades de IA que son una gozada. ¡A por él! Y ahora sí, vamos al lío. Hoy vemos la madre de todas las métricas: la tasa de conversión. Porque si hay una métrica que conecta directamente el tráfico con el negocio, es esta. Se trata del porcentaje de usuarios o de sesiones que completan una acción concreta. Y aquí viene la clave importante: una conversión no es necesariamente una venta. Una conversión es, simplemente, un objetivo cumplido. Punto. Muchas veces ese objetivo será vender, claro, pero no siempre. Puede ser una suscripción a una newsletter, un registro gratuito, una descarga, un clic en un botón, o incluso algo tan sencillo como mostrar un teléfono oculto en un portal inmobiliario. Si la acción que habíamos definido como objetivo se cumple, eso es una conversión. La fórmula, además, es insultantemente simple: conversiones dividido entre visitas. Nada más. Una conversión entre 100 visitas es un 1%. Dos conversiones entre 100 visitas, un 2%. Diez conversiones entre 1.000 visitas, otra vez un 1%. Aquí no hay interpretaciones ni "depende de la interpretación del juez". Es una simple división. Esta métrica es muy importante porque conecta las visitas con el negocio. Nos dice cuántas de las personas que llegan a aportar valor: ingresos, leads, contactos, registros en el CRM o lo que sea que tengamos definido como objetivo. Da contexto a todas las demás métricas y, además, tiene algo muy potente: se puede optimizar sin necesidad de aumentar el tráfico. Imaginemos que tenemos 1.000 visitas al mes y una tasa de conversión del 1%. Podemos intentar atraer más tráfico, claro, pero llega un punto en el que vuestro mercado es el que es. El famoso TAM, SAM y SOM. Quizá ya estáis llegando a casi todo vuestro público potencial. En ese caso, mejorar la tasa de conversión de un 1% a un 2% implica duplicar resultados con el mismo tráfico. Y eso, en muchos negocios, impacta directa o indirectamente en los ingresos. Eso sí, cuando analizamos la tasa de conversión, no basta con mirar el dato global. Es imprescindible segmentar. Como mínimo, por canal: orgánico, redes sociales, tráfico directo, email, publicidad. Y si queremos afinar más, por fuente y medio. Porque no convierte igual alguien que llega desde Google orgánico que alguien que viene de un anuncio, ni alguien que llega desde redes sociales de forma orgánica que desde una campaña pagada. De hecho, aquí suelen aparecer sorpresas. Puede que tengáis una tasa de conversión global del 1%, pero al segmentar veáis que en Google orgánico es del 2% y en redes sociales es del 0%. Si no miráis esto, seguiréis repartiendo esfuerzos sin saber que quizá estáis invirtiendo tiempo, dinero y energía en un canal que no convierte nada. Además de la tasa en sí, hay dos factores más que no podemos ignorar. El primero es el volumen absoluto de conversiones. Una tasa del 5% suena espectacular, pero si solo tenéis 20 visitas al año, eso se traduce en una conversión anual. Y el segundo es el coste por conversión. Podemos tener una tasa muy alta y muchas ventas, pero perder dinero si captar cada cliente nos cuesta más de lo que nos deja. Aquí es donde entran en juego métricas como el CAC, que ya hemos comentado en este ciclo. Llegados a este punto, siempre hago la misma pregunta: ¿cuál es vuestra tasa de conversión? No solo la global, sino también por canal y, si puede ser, por fuente y medio. A partir de ahí podemos hablar de valores de referencia, pero siempre con pinzas. A nivel muy general, y solo como orientación, en e-commerce suele moverse entre el 1% y el 3%. En lead magnets puede subir al 2%–10%. En newsletters, entre el 1% y el 5%. En SaaS, en pruebas gratuitas, puede ir del 5% al 20%. Y en landings muy calientes, incluso superar el 10%. Insisto: son rangos amplios, orientativos y muy dependientes del contexto. Por eso, más importante que compararnos con el mercado es compararnos con nosotros mismos. Nuestro mejor benchmark es nuestro histórico: mes contra mes, año contra año, o el antes y el después de un cambio concreto. Pasar de un 1% a un 1,1% ya es una mejora. No esperéis saltos mágicos del 1% al 10% de un día para otro. Esto va de pequeños ajustes constantes: un copy, un botón, una propuesta de valor, un precio. Como un bonsái, poco a poco. Así que nada de frustrarse si estamos por debajo del promedio. El promedio es eso: un promedio. Hay gente por encima y gente por debajo. Lo importante es mejorar nuestro dato, entender qué funciona y qué no, y seguir optimizando. Sin agobiarse. Y ahora sí, lo dejo aquí, que me he alargado más de lo previsto, siendo día 1 y con la resaca de Nochevieja aún presente. :) Muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Feliz 2026!
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Dec 31, 2025 • 14min

2983. Ciclo métricas y analítica: Canales, fuente y medio

Se examinan los informes de adquisición y la diferencia entre fuente y medio. Joan Boluda ofrece ejemplos prácticos sobre cómo optimizar campañas, resaltando la importancia de segregar métricas y evitar errores comunes. Se discute la medición de calidad a través del engagement rate y cómo filtrar solo las visitas que convierten para decisiones de inversión. Además, recomienda identificar las fuentes más efectivas y fomentar colaboraciones con sitios externos para aumentar el tráfico.
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Dec 30, 2025 • 18min

2982. Ciclo métricas y analítica: Tiempo medio de página y sesión

Se explora el tiempo medio en página y en sesión, elementos clave para el análisis web. Joan Boluda explica que no hay un tiempo óptimo universal, ya que depende del tipo de página. Se discute cómo fragmentar artículos puede aumentar el engagement y la medición de lectura. También se sugiere cronometrar la experiencia de usuario para establecer benchmarks. Además, se evalúa la relación entre el tiempo en página y la tasa de conversión, destacando acciones para optimizar la conversión según los patrones de tiempo.
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Dec 29, 2025 • 15min

2981. Ciclo métricas y analítica: Tasa de rebote

Explora la tasa de rebote y su impacto en el comportamiento del usuario. Descubre los valores que indican un buen o mal rebote y las excepciones donde un rebote es aceptable. Aprende a modificar la tasa de rebote a través de eventos y la importancia de usar llamadas a la acción claras. Además, se recomienda filtrar rebotes para un análisis más preciso del tráfico, enfocándose en visitas de calidad y conversiones. ¡Un recurso valioso para mejorar tus métricas digitales!
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Dec 26, 2025 • 2min

2980. Ciclo métricas y analítica: Coste de adquisición

Hoy se explora el CAC, o coste de adquisición de clientes, y cómo calcularlo adecuadamente, un desafío que muchos enfrentan. Se discuten las limitaciones de plataformas publicitarias, que a menudo ocultan costes reales. También se analizan gastos invisibles que incrementan el CAC y se establece la conexión con el Lifetime Value y ARPU. Además, se abordarán metodologías para entender el coste real de la publicidad. La premisa es clara: nada es realmente gratis en el mundo del marketing.
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Dec 25, 2025 • 15min

2979. Ciclo métricas y analítica: Retención (y churn)

En este diálogo se aborda la retención y el churn, dos caras de la misma moneda. Se utiliza una metáfora del depósito con agujero para mostrar su impacto en el crecimiento sostenible. Se enfatiza la importancia de conocer la tasa de churn y se ofrecen directrices sobre lo que se considera buena retención. La relación entre una buena retención y la reducción del coste de adquisición de clientes también se detalla. Además, se sugiere investigar las causas del churn y priorizar su reducción antes de aumentar la captura de clientes.

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