
Marketing Online 2987. Ciclo métricas y analítica: Páginas de salida
Hoy analizamos el informe de páginas de salida (que no siempre son malas). Qué es, cómo interpretarlo y qué acciones podemos tomar con esa información.
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Ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de una métrica que casi nadie mira y que, cuando se mira, suele generar más confusión que claridad: las páginas de salida.
Si ayer día hablábamos de las páginas de entrada (por dónde entra la gente en nuestra web), hoy toca ver justo lo contrario: por dónde se van. Igual que alguien puede entrar en una casa por la puerta, por una ventana o por donde sea, también puede salir por muchos sitios distintos. Y no pasa nada. O no siempre pasa nada.
Antes de nada, dejemos claro qué es una página de salida: es la última página que ve un usuario antes de abandonar nuestra web. Puede ser porque cierra el navegador, porque se va a Google, o porque hace clic en un enlace externo que hemos puesto nosotros mismos. Y esto último es importante: que alguien se vaya no es automáticamente algo malo.
Todas las sesiones, absolutamente todas, terminan en una salida. El 100 %. Así que lo primero que os diría es: no os frustréis cuando miréis este informe. No es como el de páginas de entrada, que suele ser más agradecido. Aquí hay que mirar con un poco más de cabeza.
Hay muchas páginas en las que es perfectamente normal que la gente se vaya. Por ejemplo, un artículo de blog informativo. Alguien llega buscando información, la encuentra, hace clic en un enlace —a una herramienta, a un recurso, a una recomendación— y se va. Fin. Misión cumplida. Eso no es un problema.
De hecho, muchas veces queremos que eso ocurra. Si hablamos de una herramienta, sea nuestra o no, es lógico que el usuario haga clic y salga. Lo único que podemos hacer ahí es aplicar buenas prácticas: por ejemplo, que los enlaces externos se abran en una pestaña nueva, para dejar la puerta abierta a que vuelvan.
Ahora bien, hay páginas en las que sí deberíamos prestar mucha atención a las salidas. Y aquí entra en juego el objetivo de la página. No es lo mismo una página informativa que una página dentro de un proceso de conversión.
Pensad, por ejemplo, en un formulario de contacto. Si alguien llega a la página, empieza a rellenarlo y se va sin enviarlo, ahí tenemos un problema. O en un checkout: si la gente se va justo antes de pagar, mal asunto. O en una landing con una campaña detrás, diseñada para convertir. En estos casos, una salida sí es una señal de alerta.
También hay otro punto clave que solemos desaprovechar muchísimo: las páginas de gracias. Después de contactar, después de comprar, después de registrarse… justo ahí el usuario ya ha dado un paso muy importante hacia nosotros. Y muchas veces lo único que hacemos es decir “gracias” y ya está.
Es una oportunidad perdida enorme. En ese momento podemos proponer algo más: leer un artículo, escuchar un episodio del podcast, descargar un recurso, unirse a un canal, conocer mejor el proyecto. No para vender más necesariamente, sino para seguir construyendo relación.
No debemos dar por hecho que todo el mundo que convierte ya nos conoce. Puede que alguien llegue, compre, y no tenga ni idea de que tenemos un blog, un podcast o una comunidad. Aprovechemos ese momento.
A la hora de analizar las páginas de salida, hay varios errores muy habituales. El primero, obsesionarse. La gente se va a ir, sí o sí. El segundo, no tener en cuenta el tipo de página: hay salidas perfectamente justificadas. El tercero, mirar solo el porcentaje sin segmentar por canal. No es lo mismo alguien que viene frío desde una red social que un lead templado que llega desde un email.
Y por último, no analizar esto en el tiempo. Si una página forma parte de un embudo y tiene una tasa de salida alta, ahí hablamos de lo que se conoce como leaking: la pérdida de usuarios dentro del funnel. No se trata de eliminar por completo las salidas (eso es imposible), sino de detectar dónde se nos está escapando más gente y por qué.
En resumen, la idea clave con la que me gustaría que os quedaseis es esta: una página de salida no es ni buena ni mala por sí misma. Solo es un problema cuando la salida interrumpe el objetivo del usuario… y el nuestro, que normalmente suele ser el mismo.
Muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana martes con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡A abrir regalos!
