

Dante Gebel Live
Dante Gebel
Conferencista, influencer, actor y conductor de televisión.
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Mar 19, 2020 • 29min
Arrogancia
Si viviéramos solos en una cabaña, sin que nadie nos hable, la mansedumbre sería casi algo inherente a nosotros; pero mantenerse humilde, no ser arrogante cuando todo alrededor nos aumenta el ego o nos baja la estima, es complejo. Tenemos que aprender quiénes somos en el Señor para lograr el equilibrio justo; debemos reconciliarnos con lo que somos y estimar a cada uno de los demás como superior a nosotros mismos, porque celebrar al otro siempre engrandece. Recordemos que Dios humilla al hombre sin degradarlo y lo exalta sin agrandarlo.

Mar 19, 2020 • 29min
Paz perfecta
Si sientes que estás dando tumbos contra viento y marea, que ya hiciste todo lo que podías hacer y tus crisis no se resuelven, tienes que recordar y atesorar las palabras que Pablo dijo a los marineros en medio de la gran tormenta: ‘…y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento cuidará tu corazón y tus pensamientos en Cristo Jesús’. Pablo tiene una paz perfecta en medio de ráfagas de lluvia y vientos huracanados, está tranquilo y confiado en el Señor, porque sabe que mientras haya un propósito por cumplir, Dios estará siempre ahí para atraparlo, para no dejarlo caer.

Mar 13, 2020 • 29min
Culpable soy yo
En ocasiones nuestra parte oscura sale a la luz y tenemos pensamientos lujuriosos, pegamos gritos a los hijos, maltratamos al cónyuge, traicionamos, causamos dolor… y después nos invade una culpa incontrolable que gobierna nuestro ser. Entonces adormecemos la culpa con una botella de tequila, o la negamos, o la castigamos volviéndonos legalistas, o la desviamos dirigiendo nuestra ira contra otros y eso hace que nos transformemos en cristianos infelices, agotados y preocupados. Sin embargo, debemos recordar que Dios detesta el pecado, pero ama al pecador, por eso debemos, con humildad, entregar la culpa a los pies de Jesús y confiar en Su gracia inagotable y Su perdón.

Mar 13, 2020 • 29min
Días de transición
Para llegar a la meta, para cumplir nuestro propósito, todos tenemos que pasar por una etapa de transición, que suele ser difícil y dolorosa por los cambios que implica y la frustración de no ver la victoria al final del camino. Y es precisamente en estos días de transición, cuando estamos más vulnerables y podemos tomar una mala decisión. De ahí la importancia de ser y tener a nuestro lado, personas que nos alienten, que nos ayuden a controlar nuestra frustración y a no perdernos en el camino; alguien como Abigaíl, que al hablar con David lo calmó, evitando que tuviera un arrebato que afectara negativamente el curso de su historia.

Mar 13, 2020 • 29min
Ansiedad
Si no te ríes a menudo, si ya no disfrutas el sol, si ya no silbas mientras caminas, si la felicidad ajena te molesta… es muy probable que sufras de ansiedad. Cuando tienes ansiedad agrandas los problemas y vives preocupado y con miedo por cosas que nunca van a pasar. Pero debes confiar en el Señor y guiar tu vida por las palabras que escribió Pablo a los filipenses: ‘no se inquieten por nada’. Piensa todo lo verdadero, lo respetable, lo justo, lo puro, lo amable, lo que es digno de admiración y elogio… y la ansiedad se irá y vendrá una paz que sobrepasa todo entendimiento. Un mensaje para atesorar.

Mar 13, 2020 • 29min
Apenas bronce
Cuando tú te empeñas en mostrarte ante los demás como no eres, te vuelves un impostor, alguien que, como Roboam, pretende reemplazar escudos de oro, con escudos de bronce. Pero los escudos de bronce no sirven; te ocultan, te tapan un poquito, pero no puedes librar ninguna batalla con ellos, porque requieren más cuidados, no soportan altas temperaturas y se oxidan fácilmente. Para ir a la lucha protegido, necesitas escudos de oro, de pureza, de honestidad, de santidad, de oración, de genuina búsqueda del Señor. Ser auténtico, es la única forma en que Dios te va a ayudar a recobrar lo que el enemigo te robó.

Mar 13, 2020 • 29min
Cuero de rinoceronte
Para sobrevivir en la vida, para salir victorioso de situaciones difíciles, tienes que tener carácter, tienes que tener una piel dura de rinoceronte para proteger lo que Dios te ha dado y permanecer en el propósito que Él te ha encomendado. Si logras entender y aplicar el principio de permanencia, nunca te detendrás en un momento de desánimo o por motivo de un fracaso; al contrario, precisamente en esos tiempos difíciles, te elevarás por encima de los problemas, porque sabes que la victoria de la guerra, al final, es lo que opaca las batallas que pudieras haber perdido en el camino.

Mar 13, 2020 • 29min
Sin agallas no hay gloria
La vida se trata de correr riesgos, de emprender, de avanzar y de aprender de los éxitos y fracasos que tengamos en el camino. Por tanto, hay que tener audacia para dar el primer paso sin temor, para arriesgarlo todo por cumplir nuestro propósito, porque sin agallas no hay gloria. Hay que emprender, aunque no tengamos todas las circunstancias bajo control, porque a veces las oportunidades llegan disfrazadas de crisis, pero sabemos que el control lo tiene el Señor y Él quiere bendiciones para nuestra vida.

Mar 13, 2020 • 29min
Otra vez, bailar con la más fea
Si bendices tu presente, Dios abrirá tu futuro, aun cuando por el momento te toque estar bailando con la más fea, en un trabajo que no te gusta, en un matrimonio que no funciona, o postrado en una cama de hospital. Pero debes dejar de llorar y dar gracias por los regalos que llegan a tu vida, por más imperfectos que sean. La vida no es un cuento de color rosa y tienes que aprender a reconciliarte con lo que tienes, con lo que eres y bendecir a tu Lea, bendecir tu realidad y celebrar tu vida en el Señor.

Mar 13, 2020 • 35min
Libertad
Muchos piensan que cuando llegamos al evangelio perdemos la libertad y somos esclavos de reglas y mandamientos que hay que cumplir por el temor al castigo, por el miedo a perder la salvación. Pero la libertad más profunda, la libertad que el alma necesita, no es la libertad de hacer o no hacer cosas, sino la libertad para convertirnos en la persona que Dios quiere que seamos. Cuando entendemos esta libertad, buscamos la santidad, no por temor al castigo, sino porque reconocemos nuestras debilidades y nos rendimos a un poder más alto que libera nuestra alma y nuestra mente y nos motiva a seguir siempre buscando ser mejores personas.


