

Dante Gebel Live
Dante Gebel
Conferencista, influencer, actor y conductor de televisión.
Episodes
Mentioned books

Jun 24, 2020 • 44min
La banda de los gallos
Cada vez que Pedro escuchaba a un gallo cantar, era un recordatorio de su traición al haber negado a Jesús durante su captura. Pero cuenta la Biblia que cuando Jesús resucitó, buscó a Pedro al despuntar el alba -cuando los gallos cantan- y al encontrarlo no le recriminó su traición, sino que por Su Gracia lo perdonó y lo comisionó para llevar la Palabra al mundo. Recuerda que no hay nada que puedas hacer para que Dios te ame más de lo que te ama y no hay nada que puedas hacer para que te ame menos de lo que te ama; Él te ama tal y como eres… y cada vez que escuches a los gallos cantar, no será un recordatorio de tu culpa, sino de Su Misericordia y de Su Gracia.

Jun 24, 2020 • 29min
Reinventarse
Todo lo bueno, lo malo, lo fácil o lo difícil que estamos viviendo, no es para siempre, es una temporada, sólo una etapa; y si tenemos la habilidad para reconocer en qué temporada vivimos, va a ser más fácil experimentar la guía de Dios. Mientras más pronto podamos reconocer cuándo una temporada ha terminado y otra ha comenzado, más pronto podremos reinventarnos y dejar atrás el pasado para adaptarnos a las nuevas circunstancias. Los tiempos cambian inevitablemente y debemos aprender a considerar cada temporada que atravesamos, como una oportunidad para crecer y acercarnos más al Señor.

Jun 24, 2020 • 29min
Gente de la promesa
Con frecuencia tenemos la mente frágil, nos olvidamos de todo lo que Dios nos prometió y nos paramos ante la vida inseguros y con temor. Pero debemos recordar que, en la Biblia, los héroes de la fe comparten un común denominador: edificaron su vida en las promesas de Dios. Por la fe en las promesas del Señor, Noé construyó un arca cuando no llovía, Abraham abrazó la esperanza de tener hijos a pesar de su avanzada edad y María afrontó los problemas de un embarazo inesperado. Cualquiera que sea la situación por la que estemos atravesando, siempre hay una promesa de Dios para fortalecernos. La pregunta que hoy debemos hacernos es: ¿sobre qué vamos a edificar nuestra vida… sobre las circunstancias o sobre las promesas de Dios?

Jun 24, 2020 • 29min
Stand by me - Parte II
Por alguna razón, en algunos momentos de la vida nos olvidamos de la omnipresencia de Dios y aunque sabemos que Él está en todas partes, pensamos que no está con nosotros; nos sentimos solos, abandonados y nos volvemos rebeldes o caemos en una depresión. Pero no hay ningún sitio que vayamos en que Dios no entre; el Señor conoce todos nuestros errores, nuestros pecados, nuestros momentos tristes y también nuestras buenas obras. La Palabra dice: ‘Tú has recogido todas mis lágrimas y las has guardado en Tu redoma’. Recordemos siempre que Él está con nosotros en los días nublados y en los días soleados. Un mensaje para atesorar.

Jun 24, 2020 • 29min
Stand by me - Parte I
Cualquiera que sea el lúgubre pasillo en que te encuentres, cualquiera que sea tu momento de soledad, ya sea el dolor de una muerte inesperada, la incertidumbre de emprender un proyecto de mucho riesgo, la desazón de un desempleo o de días interminables en un hospital, o el amargo papel de un divorcio, tienes que saber que Dios está allí contigo, observándote, cubriéndote, rodeándote... sólo tienes que pedirle ‘quédate conmigo’.

Jun 24, 2020 • 43min
Entrevista con el enemigo
Cuando Dios da una indicación, nunca nos pone limitaciones; por el contrario, nos da libertad y lineamientos que nos protegen de cometer equivocaciones. Sin embargo, el enemigo con una gran sutileza, siempre está intentando cambiar las palabras del Creador para meter la duda en nuestra mente y en nuestros corazones, y si lo escuchamos terminamos siendo inseguros, sin fe en nosotros mismos y, lo que es más grave aun, dejamos de creer en Su amor y en Su misericordia. Y entonces ¿qué podemos hacer cuando el enemigo nos habla?... ¡Un mensaje que no te puedes perder!

Jun 24, 2020 • 29min
Traseros de bueyes
La primera aparición de Eliseo en las Escrituras no lo describe como un profeta, o como alguien excepcional; por el contrario, lo describe como un hombre común, dedicado a cuidar una yunta de bueyes. Eliseo se levanta cada mañana y va siempre al final de la yunta, tragando polvo, oliendo estiércol y viendo a su paso los traseros de todos los bueyes delante de él. Así como Eliseo, muchos nos sentimos en medio de la rutina, metidos en una relación o en un trabajo donde sólo permanecemos por costumbre o por cumplir un horario y, sin darnos cuenta, hemos perdido nuestros sueños y propósito. Sin embargo, debemos recordar que todo cambia para Eliseo cuando Elías le tira el manto; así cambiará nuestra vida si decidimos seguir Su voz y si liberamos nuestra mente de ataduras para enfocarnos en Él.

Jun 23, 2020 • 32min
Rodeados – Parte II
En ocasiones nos sentimos solos ante la vida, no porque esa sea la realidad, sino porque tenemos los ojos cerrados y no nos damos cuenta que el Señor está, ha estado y estará presente siempre. Siempre hay ángeles rodeando nuestra economía, nuestras finanzas, nuestros hijos, nuestra salud; puede ser que tengamos algunos días grises, pero los días soleados son más. Abre tus ojos espirituales, como hizo Geizi ante el ejército enemigo y así podrás ver, al igual que él, al ejército más grande que está a tu lado en las batallas. Recuerda: no estás solo, te está protegiendo el Señor.

Jun 23, 2020 • 29min
Rodeados - Parte I
Las personas negativas, las frustraciones, la presión social para que seamos ‘normales’, pueden de momento hacernos sentir que estamos rodeados por el enemigo, sin escapatoria alguna. Y cuando nos sentimos rodeados, vivimos con incertidumbre y temor, haciéndonos vulnerables a creer las cosas negativas que nos dicen y que lastiman nuestra estima. Si hoy te encuentras al borde del barranco, debes recordar que no estás solo y nunca estarás solo, porque el Señor está contigo y pelea tus batallas por ti. La primera parte de un mensaje para recargar tu espíritu.

Jun 23, 2020 • 29min
Tras el filo perdido
Hay momentos en la vida en que sin darnos cuenta perdemos la pasión por el Señor y estamos desanimados, con un vacío que nos agobia y que no sabemos cómo llenar. Es entonces que vamos pasando los días en piloto automático y sentimos que luchamos mucho, trabajamos mucho y no avanzamos. Nuestra mente está ocupada con la monotonía de la vida cotidiana y eso nos impiden acercarnos a Su presencia; perdimos el enfoque, como el discípulo de Eliseo perdió el hacha en el río. Si queremos recuperar el filo del hacha, tenemos que identificar la causa por la que perdimos la pasión, tenemos que volver al sitio donde perdimos todo lo que habíamos logrado y a partir de ahí podremos recuperar la comunión con Dios.


