
Crímenes Ibéricos Análisis del caso: El crimen de Logrosán: cuando la familia intenta engañar a la ciencia
El 14 de febrero de 2011, Alfonso Triguero apareció muerto de un disparo en su casa de Logrosán (Cáceres).
Su esposa y su hijo aseguraron a la policía que varios intrusos habían entrado en la vivienda para robar y que uno de ellos disparó a la víctima. La escena parecía respaldar esa versión: cajones abiertos, objetos desordenados y un relato lleno de detalles.
Pero algo no encajaba.
La puerta no estaba forzada, los objetos de valor seguían allí y las huellas encontradas en la escena no correspondían a ningún extraño.
Cuando los investigadores analizaron el arma, las huellas y los restos de pólvora, la historia comenzó a desmoronarse.
En este episodio exploramos cómo la criminalística detecta escenas simuladas, qué pistas delatan una mentira y cómo la ciencia forense puede desmontar una coartada cuidadosamente construida.
Presentado por Marc Truco, junto a la criminóloga María Hernández.
