El Gobierno de la Iglesia y el Defensor del Pueblo firman hoy un protocolo para reconocer y reparar a las víctimas de abusos sexuales en España. No basta con pedir perdón, también hay que reparar el daño causado. Este sistema evaluará expedientes de casos prescritos o con victimarios fallecidos para que la Iglesia asuma la decisión de reparación final. El objetivo es que estas situaciones se repitan, se encubran o se perpetúen.