Cuando pensamos en alergias, las primeras que nos vienen a la mente son las alimenticias, seguidas, posiblemente, de las de los ácaros del polvo y las ambientales, pero hay otro grupo muy importante: la alergia a los metales.
Son más frecuente de los que pensamos ya que afectan, aproximadamente, al 10-15% de la población. De todas ellas la alergia al níquel es la más habitual, seguida del cobalto y del cromo, pero también hay personas que reaccionan frente al cobre o, incluso, frente al oro.