
Marketing Online 2605. Básicos del marketing online: Embudos (y sus problemas)
Hoy tocamos otro básico del marketing online: Los embudos. Veremos qué son, sus tipos, sus objetivos, y sus problemas, que también tienen.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos de marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy finaliza el curso de creación de apps con ChatGPT, en el que estamos viendo cómo programar a base de instrucciones (prompts) para crear una aplicación. ¡A por él!
Por otro lado, aquí os dejo el formulario de preguntas para mi padre, que este año se jubila, y tiene experiencia emprendiendo y montando su empresa durante más de 50 años. Creo que puede ser interesante su punto de vista. :)
En el episodio de hoy vamos a hablar sobre otro clásico del marketing online. Los embudos de conversión. Vamos a sumergirnos en el mundo del embudo, o como algunos lo llaman, el «funnel». Un embudo es un proceso compuesto por varias fases en las que una empresa se da a conocer a un público determinado con el objetivo de conseguir una conversión. Imaginad un embudo de cocina, a medida que avanzamos de fase en fase, quedan menos clientes potenciales.
Existen muchos tipos de embudo, pero uno de los más básicos es el modelo AIDA. Este se divide en cuatro fases: atención, interés, deseo y acción. Primero, captamos la atención del cliente potencial, luego generamos interés para que hagan clic, a continuación, creamos el deseo y finalmente los llevamos a la acción, ya sea realizando una compra o cualquier otra conversión que busquemos.
Veremos como otro enfoque divide el embudo en dos partes: marketing y ventas. El departamento de marketing atrae visitantes para convertirlos en contactos cualificados, y luego el equipo de ventas se encarga de convertir esos contactos en clientes. Es importante que estos dos equipos trabajen juntos y se retroalimenten, ya que el de ventas necesita los contactos generados por el de marketing y el de marketing necesita información del cliente potencial para mejorar su publicidad y contenido.
También veremos que, como en todo proceso, existen fallos que pueden hacer que el embudo no funcione correctamente. Uno de ellos es el «leaky funnel», debemos analizar por qué los clientes potenciales caen del embudo.
Revisaremos las principales causas. En ocasiones es la falta de impacto emocional, que hace que el cliente no sienta interés ni curiosidad por nuestro mensaje. También puede ocurrir que el producto o servicio no sea de su interés o que el mensaje no le llegue en el momento adecuado. En otros casos, puede ser por exceso de información, ya que en la fase de interés el cliente puede sentirse saturado de información y no saber qué hacer. También puede suceder que el cliente necesite pruebas de que nuestro producto o servicio funciona y si no se las proporcionamos, puede dudar de su calidad.
La falta de conexión emocional con la marca y problemas de usabilidad en la página web o la experiencia del usuario también pueden afectar al embudo. Y no nos olvidemos de los clientes olvidados, que se quedan en el camino porque no les damos seguimiento o no los fidelizamos.
Como veremos, el embudo es una herramienta fundamental en marketing online, pero debemos estar atentos a los posibles fallos que pueden surgir. Si los corregimos, podremos mejorarlo y aumentar las conversiones. Pero también es importante recordar que, en algunos casos, un embudo no es necesario si la decisión de compra es clara y no requiere un proceso complejo.
Espero que os guste el episodio de hoy, y que sea de valor o interés. Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en iTunes y Spotify, estar ahí, al otro lado, y especialmente por suscribiros a los cursos y a los audiocursos para hacer esto sostenible, porque sin vosotros esto no sería lo que es, sin vosotros esto simplemente, no sería.
Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaos y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más y mejor: Vuestras preguntas, las protagonistas de la jornada. Hasta entonces… ¡Muy buen fin de semana!
