Jesús, modelo de oración. Imitarlo: ser almas de oración, subir al monte, recogerse, rechazar las tentaciones. Buscar la profundidad del diálogo con Dios, tomar con generosidad la cruz de cada día y dejarse transformar por él. Lc 9, 28-36. Mc 9, 2-13. Mt 17, 1-13.