Hoy hablamos del dilema del samurái, una matriz de toma de decisiones activas y pasivas, basada transformar o preservar nuestra estrategia.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos en pleno curso de integración de Odoo con WordPress, en el que aprenderemos a conectar ambas plataformas para gestionar usuarios, ventas, pedidos y automatizar procesos. ¡A por él!
Y ahora sí, vamos al lío. Esta matriz la he llamado "el dilema del samurái" porque a veces, como emprendedores, nos vemos justo en esa tensión entre actuar o esperar, y entre preservar lo que tenemos o transformarlo. Y no siempre está claro qué camino es el correcto.
A veces parece que hacer algo es lo valiente, otras veces, lo más sensato es esperar. A veces queremos proteger lo que ya funciona, y otras veces sentimos que toca romperlo todo y empezar de nuevo. Este dilema, en realidad, nos pone frente a una matriz muy interesante: acción activa o pasiva, y estrategia de preservación o transformación.

El primer cuadrante es el ataque. Aquí combinamos acción activa con transformación. Es el más valiente, el más arriesgado, el más disruptivo. Es cuando decidimos lanzar una nueva línea de negocio, hacer un rebranding, cambiar el modelo por completo. Por ejemplo, pasar de vender cursos sueltos a un modelo de suscripción mensual. Este enfoque es ideal cuando el entorno ha cambiado, hay oportunidades nuevas, o cuando notamos que el modelo actual ya ha tocado techo. En este cuadrante es donde muchas veces nacen las grandes ideas… o también los grandes fracasos.
El segundo cuadrante es la defensa. También hay acción, pero en lugar de transformar, buscamos preservar. Aquí no rompemos nada, sino que lo fortalecemos. Optimizamos procesos, automatizamos, fidelizamos clientes, mejoramos lo que ya tenemos. Este es el cuadrante perfecto cuando el negocio funciona, pero sentimos que hay desgaste, o vemos que puede haber amenazas. El objetivo es alargar la vida del modelo. Darle una segunda juventud.
Luego está la meditación estratégica. Este es un estado muy interesante. No hacemos cambios visibles, ni actuamos de forma inmediata, pero estamos reflexionando. Estamos cuestionando lo que hay, planificando, dibujando nuevos escenarios mentales. Este cuadrante es útil cuando no tenemos prisa, o cuando queremos pensar a largo plazo sin caer en la impulsividad. Es como el samurái que está sentado, en calma, pero con la espada cerca por si hace falta actuar.
Y por último, el cuarto cuadrante, el más peligroso: la desaparición honorable. Aquí ni actuamos ni transformamos. Simplemente dejamos el negocio como está, mientras todo cambia a nuestro alrededor. En algunos momentos puede tener sentido: si estamos agotados, si no tenemos recursos, si solo queremos observar. Pero a largo plazo, quedarse en este cuadrante puede suponer que el negocio quede obsoleto, y se apague poco a poco.
Esta matriz y toda la teoría están muy bien, pero a ahora toca aplicarlo a nuestros negocios y proyectos. Ya que si no la aplicamos, simplemente estaremos en la columna de las acciones pasivas. A veces no sabemos si avanzar o esperar. Si reforzar o cambiar. Lo importante es hacernos dos preguntas clave: ¿estoy actuando o esperando?, y por otro lado ¿quiero defender lo que tengo o transformarlo?
En la respuesta a esas preguntas está el camino. Y, como buenos samuráis, debemos elegirlo con sabiduría. Pero seamos conscientes que hagamos lo que hagamos, estamos en uno de esos cuadrantes. Y entonces la reflexión que tenemos que hacernos es... ¿Estamos en el que queremos estar? :)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en iTunes y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Sin vosotros esto no sería lo que es, sin vosotros esto simplemente… ¡No sería!
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!


