Hay viajes de los que regresas y empiezas a tomar decisiones diferentes. Este fue así. Nueva York me cambió el plan de mi año, me recordó quién quiero ser y me devolvió una energía que no sentía desde hace mucho.
Encontré mi novela en Barnes & Noble, entré por fin a la Asamblea General de la ONU, vimos 3 shows de Broadway, pasamos 7 horas en el MET y un libro que compré allá me puso en palabras algo que yo estaba sintiendo pero no sabía explicar. También fue nuestro primer viaje largo en pareja, dejé Twitter y cambió mi concentración. Y descubri que las metas cómodas cansan más que las metas imposibles.
☕️ Prepárate un café: estas son las notas de mi journal desde Nueva York.