Vivimos en
una heredocracia. Hoy en día, heredar es casi
tan importante como trabajar. Las herencias crecen como nunca, mientras que los sueldos se quedan estancados y la vivienda es cada vez
más inaccesible. Lo que antes se podía lograr con trabajo y esfuerzo, ahora depende cada vez más de
lo que te llegue de tus padres. Una alteración total del ciclo de la vida de las últimas décadas. Lo analizamos con
Rodrigo Terrasa, periodista de
EL MUNDO
Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.