Suscríbete a mi newsletter: https://humbertohrrera.substack.com/
En 1661, el segundo hombre más poderoso de Francia organizó la fiesta más espectacular que la humanidad había visto. El rey Sol fue uno de los invitados. Lo que sintió esa noche mientras recorría esos jardines no fue admiración. Dieciocho días después, su anfitrión fue arrestado en plena calle, minutos después de recibir garantías personales del propio rey. Una historia de poder, envidia y una lección que sigue siendo igual de vigente hoy que en el siglo XVII.