¿Acaso os encontráis, devotas nuestras del rebañito humilde del barroco, del otro lado de la temible barrera de los treinta y cinco? Desde que vuestras pepenadas consentidas dejamos atrás la salud todoterreno de la veintena, no tenemos ya más remedio que examinar y compartir nuestros pequeños quebrantos corporales con la misma vigilancia afectiva que nos empuja siempre a preguntarnos qué hemos comido hoy. Por eso, en el episodio de hoy nos ponemos más médicas y boticarias que nunca para cartografiar el escurridizo espacio femenino de las curanderas de nuestros siglos más favoritos de la historia. De la mano de nuestra admiradísima Nieves González y su exposición “El cuerpo sostenido”, os invitamos a un recorrido por las genealogías feminizadas de los cuidados terapéuticos: tecnoespacios domésticos, cocinas transfronterizas, pluriempleos imposibles, ciencia feminizada, procesos inquisitoriales por cargos de hechicería, un montón de nombres preciosos e incomprensibles como “caparrosa empanizada”, y una reconstrucción de la atropellada biografía médica y madrileña de María Sánchez de la Rosa y su hija Elena de Tordesillas. Si no puedes vivir ni un segundo más sin saber cómo curar la fiebre de San Antonio librándote de toda sospecha de brujería, dale a play.