
3043. Pagar por trabajar
Marketing Online
Formato rotativo para podcasts
Joan propone podcasts con anfitriones cambiantes como experimento pagado y su posible limitación de audiencia.
¿Alguien pagaría por trabajar? Analicemos el caso de una librería con una lista de espera de dos años. Gente que quiere pagar por ser librero.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos en pleno curso de Coderick, en el que aprenderemos a crear aplicaciones web funcionales sin escribir código, utilizando inteligencia artificial para construir proyectos.
Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de una idea de negocio que, cuando la descubrí, me dejó completamente loco. Literalmente. Resulta que en Wigtown, en Reino Unido, hay un Airbnb bastante peculiar. Tú alquilas una habitación como en cualquier otro alojamiento… pero con una diferencia importante. Debajo hay una librería, y durante tu estancia trabajas como librero. Es decir, pagas por dormir arriba… y trabajar abajo.
Sí, sí. Pagas por trabajar. Cuando lo escuché pensé exactamente lo mismo que probablemente estáis pensando vosotros ahora: ¿quién va a pagar para trabajar? Pues resulta que mucha gente. Muchísima. Tanto, que tienen dos años de lista de espera. Dos años completos de reservas.
Claro, si lo contamos así suena absurdo. Pero en realidad no estás pagando por trabajar, sino que estás pagando por vivir una experiencia. Igual que hay gente que paga por ir unos días a un rancho en Estados Unidos y hacer de cowboy, o participar en actividades rurales, o meterse en un taller artesanal para aprender algo durante un tiempo. El trabajo forma parte de la experiencia.
Yo personalmente no soy el perfil de cliente para algo así. Pero viendo que hay dos años de cola, está claro que hay un mercado ahí. Así que me puse a pensar: ¿se podría extrapolar esta idea a otros negocios?
Le pregunté a ChatGPT y a Claude, y entre todos salieron bastantes ejemplos interesantes. Muchos de ellos tienen algo en común: ese punto artesanal, romántico o cinematográfico que desde fuera parece muy atractivo.
Por ejemplo, imaginad una panadería artesanal en la que alguien pueda pasar una semana viviendo encima del obrador y trabajando haciendo pan y atendiendo la tienda. O una cafetería de especialidad en la que durante unos días hagas de barista y gestiones el local.
También podrían existir experiencias en un viñedo o una pequeña bodega, participando en la vendimia, las catas y la venta en tienda. O en una floristería, preparando ramos y decorando el escaparate. Incluso en un taller de cerámica, creando piezas que luego se venden en la tienda.
Si os fijáis, todo esto se parece bastante al turismo rural, pero con un paso más: no solo visitas el lugar, sino que participas activamente en el negocio.
También aparecieron ideas como trabajar unos días en una tienda de cómics o juegos de mesa organizando partidas, en una heladería artesanal preparando helados, en un taller de bicicletas reparando y alquilando bicis a turistas, o incluso en una microcervecería participando en el proceso de elaboración.
La pregunta clave aquí es: ¿La gente pagaría por vivir esa experiencia? Porque si lo vendes como “pagar por trabajar” suena absurdo. Pero si lo vendes como “vivir durante unos días la experiencia de ser panadero, barista o librero”, la cosa cambia bastante.
En el fondo no es tan distinto de pagar por hacer un taller de cerámica o una actividad curiosa. La diferencia es que en este caso el resultado de tu actividad forma parte de un negocio real. Y claro, eso abre la puerta a alquilar la experiencia de gestionar tu propio negocio durante unos días.
También pensé en algunas variantes que personalmente sí me llamarían la atención. Por ejemplo, imaginaos que una radio ofreciera la posibilidad de pagar por presentar tu propio programa durante media hora en su parrilla. No en prime time, obviamente, pero sí en un espacio real de emisión. Con un pequeño disclaimer de “no nos hacemos responsables del contenido del siguiente programa”… y adelante. Eso, por ejemplo, sí que me parecería una experiencia curiosa.
A partir de ahí, también me planteé si esta idea podría aplicarse a negocios digitales, que al final son los que muchos de vosotros tenéis.
Y aquí salieron algunas propuestas interesantes, como la de ser podcaster durante unos días con acceso a estudio profesional, participar en una especie de “indie maker residency” para crear un SaaS en una semana con mentoring, o hacer de youtuber invitado en un canal con audiencia.
También surgieron ideas como ser moderador de una gran comunidad online durante una semana, editor de un medio digital durante unos días o incluso gestor de una tienda online temporalmente. Claro, aquí entran otros problemas. Porque dejar a alguien gestionar tu negocio real tiene sus riesgos. Pero como experiencia puntual, en ciertos contextos, podría tener sentido.
De hecho, si lo pensáis bien, esto tampoco es tan nuevo. En algunos sectores ya existe algo parecido. Por ejemplo, durante años hubo gente que pagaba por trabajar como aprendiz en restaurantes muy prestigiosos para formarse. Y en muchas formaciones profesionales, como hostelería o peluquería, las prácticas forman parte del aprendizaje aunque el alumno esté pagando la formación.
En cualquier caso, lo que me parece fascinante de todo esto es ver cómo algo que a primera vista parece completamente absurdo (pagar por trabajar) puede convertirse en un negocio con dos años de lista de espera.
Así que os lanzo la pregunta. ¿Hay algún trabajo o actividad por la que vosotros pagaríais para vivir la experiencia durante unos días? No algo permanente, obviamente, sino algo puntual. Una semana, unos días, lo suficiente para vivirlo desde dentro.
Si se os ocurre alguno, dejadme un comentario en Spotify. Igual luego recopilamos todas las ideas y hacemos un ranking de los trabajos por los que la gente estaría dispuesta a pagar… aunque solo sea por la experiencia. :)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!


